Representa la institucionalización del despojo y un atentado directo contra los derechos de los trabajadores mexicanos.
Por Félix Muñiz

En una de las decisiones más polémicas y peligrosas de la actual administración, el gobierno federal, encabezado por Morena, ha decidido legalizar la invasión de viviendas del Infonavit, permitiendo a los invasores acceder a ellas mediante un esquema de renta con opción a compra.
Esta medida, que ha sido duramente condenada por el coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve Baños, representa la institucionalización del despojo y un atentado directo contra los derechos de los trabajadores mexicanos.
A través de sus redes sociales el senador del PRI Manuel Añorve expuso que “el gobierno de Morena le está diciendo a todo el país que invadir propiedades es una vía legítima para conseguir una casa. Eso no es justicia social, es una barbaridad, un insulto al esfuerzo de millones de derechohabientes que sí han cumplido con sus pagos”, sentenció Añorve con firmeza.
El legislador priista lanzó una crítica fulminante contra del director general del Infonavit Octavio Romero Oropeza, a quien responsabilizó de esta “absurda y ofensiva” política. “¿Qué hace un agrónomo al frente del Infonavit? Ya hundió Pemex y ahora está destruyendo otra institución fundamental para los trabajadores. Esta medida no solo demuestra su total ignorancia en materia de vivienda, sino también su desprecio por quienes sí respetan la ley”, acusó.
Añorve Baños denunció que, con esta decisión, el Infonavit pierde su esencia como institución tripartita creada para garantizar vivienda digna a los trabajadores y se convierte en un instrumento de clientelismo político. “Lo que Morena está haciendo es premiar la ilegalidad y castigar al que cumple. ¿Dónde queda el mérito, el esfuerzo, la legalidad? Esta es una traición al trabajador”, advirtió.
Desde su origen, el Infonavit fue concebido como un sistema justo, equitativo y ordenado para garantizar el acceso a la vivienda. Hoy, en cambio, se le impone una lógica de caos e improvisación. “Esta política no solo genera desigualdad, genera resentimiento, incertidumbre y una peligrosa normalización de la ilegalidad”, dijo Añorve.
El líder de los senadores priista fue enfático: esta política debe revertirse de inmediato. Exigió que las viviendas invadidas sean recuperadas y puestas a disposición de los trabajadores que realmente las necesitan, bajo esquemas legales y accesibles. “No se puede permitir que la arbitrariedad se convierta en norma”, agregó.
Para el senador guerrerense Manuel Añorve, lo que Morena está haciendo con el Infonavit forma parte de un patrón más amplio: el desmantelamiento sistemático de instituciones construidas durante décadas. “El PRI creó el Infonavit para proteger al trabajador, no para que se convierta en una oficina más del populismo oficialista. Cada institución que Morena toca, la corrompe”, lamentó.
Finalmente, cuestionó duramente la actitud del gobierno federal, al considerar al Infonavit como propiedad del partido en el poder. “El Infonavit no le pertenece a Morena.
Le pertenece a los trabajadores, a los empresarios y al Estado mexicano. Cualquier decisión debe tomarse de forma colegiada, no impuesta por una lógica autoritaria y electorera”, concluyó el senador guerrerense.
Con esta nueva medida, Morena abre la puerta al caos habitacional y manda un mensaje alarmante: en México, bajo este gobierno, la ilegalidad se premia y el esfuerzo se desprecia.
