Sostuvo que no debe desviarse la atención de la discusión; la reforma electoral no surge del consenso, omite temas de fondo y no garantiza condiciones de competencia imparcial
Por Félix Muñiz

El coordinador de los diputados del PAN en la Cámara de Diputados Elías Lixa Abimerhi acusa falta de consenso, opacidad y omisiones graves en la propuesta; advierte que sin reglas claras contra el crimen organizado la reforma electoral carece de legitimidad
La iniciativa de reforma electoral enviada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al Congreso de la Unión ha encendido nuevamente la confrontación política en México.
Desde la Cámara de Diputados, el coordinador de la bancada del PAN, Elías Lixa, lanzó una crítica frontal al proyecto y advirtió que su bancada no respaldará lo que calificó como una posible “simulación legislativa”.
El legislador panista dejó clara la postura de Acción Nacional: revisar la propuesta con responsabilidad, pero sin conceder legitimidad a un proceso que afirmó, carece de condiciones mínimas de legalidad, transparencia y construcción plural.
“No vamos a otorgar ni un voto para validar una simulación”, sentenció Lixa al referirse a la iniciativa de reforma electoral impulsada por el Ejecutivo, marcando una línea política clara frente a lo que considera un intento de modificar las reglas del sistema democrático sin el consenso necesario.
Reforma electoral sin consenso político
Uno de los principales cuestionamientos del coordinador panista se centra en el origen del proyecto de reforma electoral, el cual —dijo— no surgió de un proceso amplio de diálogo entre las fuerzas políticas del país.
Para Lixa, una transformación de este calibre debe construirse mediante acuerdos abiertos y participación efectiva de todos los actores que integran el sistema democrático.
“La iniciativa no nace del consenso con todas las fuerzas políticas. Una reforma electoral requiere diálogo abierto”, señaló el legislador.
El panista sostuvo que el procedimiento seguido hasta ahora refleja una lógica unilateral que amenaza con debilitar la legitimidad de cualquier cambio constitucional en materia electoral.
Acusaciones de opacidad en la comisión que elaboró la propuesta
Otro punto de fuerte crítica fue la comisión encargada de analizar y preparar el proyecto de reforma. Según Lixa, ese grupo de trabajo operó sin condiciones suficientes de transparencia y bajo el uso de recursos públicos que ya ha sido cuestionado por legisladores de Acción Nacional.
De acuerdo con el coordinador del PAN, la falta de claridad sobre el funcionamiento de dicha comisión genera dudas sobre la legitimidad del proceso que dio origen a la propuesta del Ejecutivo.
“Desde su origen presenta inconsistencias”, afirmó.
Para el diputado, cualquier reforma electoral que aspire a modificar la arquitectura institucional del país debe sustentarse en procesos abiertos, verificables y técnicamente sólidos, algo que —a su juicio— no ocurrió.
Omisión grave: el crimen organizado en elecciones
Uno de los señalamientos más severos del legislador se dirige a lo que considera una omisión central dentro de la iniciativa: la falta de mecanismos eficaces para impedir la infiltración del crimen organizado en las elecciones.
Lixa advirtió que modificar el marco electoral sin establecer medidas claras para frenar el financiamiento ilícito y la influencia criminal en candidaturas significa ignorar uno de los problemas más graves del sistema político mexicano.
“No se puede modificar el marco electoral sin establecer medidas claras para evitar la infiltración del crimen organizado en candidaturas y elecciones”, subrayó.
Reformas incompletas y debate incomodo
El coordinador del PAN también criticó que se planteen cambios constitucionales sin presentar simultáneamente las reformas a leyes secundarias, lo que impide dimensionar el impacto real de la propuesta.
A su juicio, esto abre la puerta a modificaciones posteriores que podrían alterar sustancialmente el funcionamiento del sistema electoral sin un debate completo.
“Que no se desvíe la atención. El punto es si habrá condiciones de imparcialidad, voto informado y piso parejo para todas las fuerzas políticas”, enfatizó.
Advertencia política del PAN
Con este posicionamiento, Acción Nacional marca distancia frente a la reforma electoral del Ejecutivo y anticipa un debate legislativo tenso y polarizado.
Para Lixa, avanzar en cambios constitucionales sin enfrentar de raíz problemas como el dinero ilícito en campañas equivale a preservar intacta la crisis estructural del sistema electoral.
Por ello, insistió en que la bancada panista no respaldará un proceso que, desde su perspectiva, nace con déficits de legitimidad.
El mensaje final del legislador fue contundente: si la reforma electoral no garantiza imparcialidad, transparencia y protección frente al crimen organizado, el PAN no aportará un solo voto para aprobarla.
