Es tiempo de que el Gobierno Federal reflexione y escuche a todos los sectores y no con su discurso fallido de decir todo es culpa del pasado
Por Félix Muñiz
A siete años del gobierno de Morena, el senador panista Juan Antonio Martín del Campo lanzó una crítica contundente: “No hay nada que festejar”.
En entrevista, el legislador panista por el Estado de Aguascalientes Antonio Martin del Campo aseguró que el país no ha experimentado mejoras significativas y por el contrario, se encuentra sumido en un retroceso institucional, económico y social que debería encender las alertas en el actual gobierno federal.
Con un tono severo, Martín del Campo recordó que Morena prometió un cambio profundo, pero lo que hoy se observa es un deterioro sistemático de áreas esenciales para el desarrollo del país.
“Lo único que vemos es retroceso, especialmente en materia de seguridad, una de las áreas más críticas y delicadas, donde el gobierno federal ha fallado estrepitosamente”, apuntó.
El senador hidrocálido del PAN señaló que los llamados “planes estratégicos” anunciados por el gobierno, como el llamado Plan Michoacán, fueron presentados “con bombo y platillo” y no han dado los resultados esperados. “En Sinaloa no pudieron; en Michoacán tampoco pueden. ¿Qué es lo que quieren festejar?”, cuestionó con dureza. Para el legislador, la incapacidad mostrada en regiones clave evidencia que la estrategia de seguridad federal está “rotundamente fracasada”.
Martín del Campo insistió en que este no es un momento de celebración, sino de responsabilidad y autocrítica. “Hoy, en lugar de festejar, el gobierno federal debería ocuparse. Es tiempo de reflexionar y de escuchar a todos los sectores”, declaró. Según dijo, el discurso gubernamental se ha limitado a culpar al pasado y a presumir mayorías electorales para justificar decisiones que han perjudicado al país.
En materia de salud, el senador afirmó que el retroceso es evidente: hospitales sin recursos, falta de medicamentos y un sistema debilitado que ha dejado desprotegidos a millones de mexicanos. En el ámbito económico, criticó el creciente endeudamiento del país, la falta de infraestructura y el abandono del campo, sectores que han sido golpeados por decisiones improvisadas y falta de visión.
Si bien reconoció que los programas sociales han representado un alivio temporal para algunos sectores vulnerables, dejó claro que “son un paliativo, no una solución”. Señaló que estas transferencias económicas no sacan a la gente de la pobreza, sino que únicamente ayudan a mitigar la escasez en un país donde cada vez hay menos oportunidades y más precariedad.
“Vemos con tristeza cómo cada vez México se endeuda más, cómo hay menos infraestructura y menor mantenimiento. ¿Eso es lo que quieren celebrar?”, reprochó. El senador insistió en que la ciudadanía debe reflexionar seriamente sobre el rumbo del país y sobre los resultados reales del gobierno de Morena.
Para Martín del Campo, el balance es claro: no hay logros, no hay avances y no hay motivos de celebración. Por ello, reiteró su llamado al gobierno federal para que deje de “administrar culpas” y comience a atender, con seriedad y apertura, las demandas de todos los sectores de la sociedad. “Hoy es el momento de escuchar. No hay nada que festejar”, concluyó.
