Shadow

No tiene legitimidad de origen la autoridad que emana de un proceso fraudulento, plagado de irregularidades: Ricardo Anaya

Ante los nueve ministros que integraran la Suprema Corte: Anaya expuso que por sus sentencias se les conocerá

Por Félix Muñiz

 

 

En una intervención que pasará a la historia por su tono frontal y su severidad crítica, el coordinador de la bancada del PAN en el Senado, Ricardo Anaya Cortés, fijó postura ante la toma de protesta de las personas juzgadoras electas en el proceso electoral extraordinario 2024-2025.

Desde la tribuna, el legislador panista Ricardo Anaya no escatimó en señalar lo que calificó como “un proceso fraudulento, plagado de irregularidades”, que ha generado un profundo déficit de legitimidad de origen en el nuevo Poder Judicial.

 

 

“Callar en este momento sería profundamente cobarde. Decir lo que pensamos es nuestro deber”, sentenció Anaya al inicio de su intervención. Recordando el fraude electoral de 1986 en Chihuahua y la histórica huelga de hambre de Don Luis H. Álvarez, el senador retomó la distinción fundamental entre legitimidad de origen y legitimidad de ejercicio, para denunciar que los nombramientos que hoy se formalizan carecen de la primera.

“No tiene legitimidad de origen la autoridad que surge de un proceso plagado de irregularidades”, sostuvo. Y no se trató de una declaración al aire: Anaya detalló cuatro violaciones imperdonables que, según él, contaminan de raíz la validez democrática del proceso.

  1. Mayoría calificada bajo coacción

El primer señalamiento fue directo: la mayoría calificada para aprobar la reforma judicial se construyó a base de coerción política y persecución judicial, utilizando órdenes de aprehensión y carpetas de investigación fabricadas por fiscalías estatales. “Este proceso está viciado de origen y lo tenemos que decir”, afirmó el líder panista.

  1. Comités de evaluación a modo

El segundo punto de crítica apuntó a la creación de comités de evaluación sin autonomía, integrados por personas inexpertas y obedientes. Anaya proyectó una moción de ilustración para exponer públicamente la falta de perfil técnico de quienes decidieron quién tenía derecho a aparecer en las boletas. “Le hicieron el trabajo sucio al sistema”, acusó.

  1. Manipulación de la tómbola

En clara violación del artículo 96 de la Constitución, Anaya denunció que el Comité de Evaluación no respetó el procedimiento constitucional para el sorteo de aspirantes al Tribunal de Disciplina, al incluir solo 19 nombres en lugar de los 50 obligatorios, manipulando así la selección final. “¿No es eso una gravísima irregularidad?”, cuestionó con ironía.

  1. Participación ciudadana mínima

Finalmente, el senador panista remató con un dato alarmante: el 90% de la ciudadanía no participó en esta elección. Lo calificó como “una vulgar feria de acordeones”, dejando en evidencia la nula legitimación social de los resultados.

Frente a la narrativa oficialista que acusa a la oposición de defender privilegios, Anaya fue enfático: “Claro que hacía falta una profunda reforma al Poder Judicial, pero no para tomar el control de un poder del Estado, sino para garantizar justicia real, especialmente para quienes menos tienen”.

En un acto de coherencia política, el Grupo Parlamentario del PAN se ausentó del acto formal de protesta, como muestra de rechazo al proceso y sus resultados. “La prueba de fuego será el ejercicio. México estará observando sus sentencias. Por sus sentencias se les conocerá”, concluyó.

El mensaje de Anaya no sólo evidenció fracturas políticas en la legitimación del nuevo modelo judicial, sino que encendió una alarma institucional: un Poder Judicial cuya autoridad nace bajo sospecha difícilmente podrá ser garante de justicia. La desconfianza ya está sembrada. Ahora, el desafío está en el ejercicio, pero el daño al origen ya está hecho.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *