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Noemí Luna: Los gobiernos morenistas, “enterradores” de la democracia y “tapadera” de la corrupción

Critica que la Presidenta Claudia Sheinbaum, no ordenará investigar corrupción tras denuncias de líderes morenistas en el Congreso de la Unión

Por Félix Muñiz

 

 

La Coordinadora de la bancada del Partido Acción Nacional (GPPAN) en la Cámara de Diputados, Noemí Luna Ayala, ha expresado enérgicamente su crítica ante la reciente publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del decreto que elimina siete organismos autónomos fundamentales para la democracia en México.

Estos organismos, que durante años han sido los contrapesos del poder ejecutivo, fueron destruidos bajo el pretexto de simplificación administrativa, pero para la diputada panista Noemi Luna, este acto es solo una estrategia más de los gobiernos morenistas para “enterrar” la democracia y convertirse en una “tapadera de la corrupción”.

La reforma que da vida a este decreto extingue al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y el Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación (Mejoredu).

Estos organismos han jugado un papel crucial en la lucha contra la corrupción, la promoción de la transparencia y la supervisión de políticas públicas en áreas clave para el desarrollo del país.

Luna, en su intervención, subrayó que la desaparición de estas instituciones es un grave retroceso en los avances democráticos que México había logrado a lo largo de los años, destacando que el país retrocede 30 años al regresar al “rancio presidencialismo” que tanto se había combatido. Según la Coordinadora panista, al desaparecer estos organismos, el Ejecutivo asume el rol de juez y parte, controlando las funciones de vigilancia sobre sus propias acciones. En este sentido, Luna criticó abiertamente el hecho de que el presidente Andrés Manuel López Obrador y la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, hayan impulsado esta reforma sin considerar las implicaciones para la democracia y la rendición de cuentas.

Además de esta crítica al decrecimiento de la democracia, Luna hizo un llamado a la presidenta Sheinbaum por su falta de acción ante las denuncias de corrupción que se han dado dentro de su propio partido. La Coordinadora panista cuestionó la actitud de la dirigente morenista ante las acusaciones que se han suscitado en el Congreso de la Unión, especialmente entre los propios líderes morenistas. A pesar de las claras denuncias sobre irregularidades y corrupción, la mandataria capitalina ha optado por no investigar, lo que, para Luna, es una contradicción con los principios que Morena decía defender. En lugar de actuar con transparencia y hacer frente a estos señalamientos, el gobierno federal prefiere, según Luna, “magnificar” cualquier crítica proveniente de la oposición.

En otro tema relacionado con la administración morenista, Noemí Luna exigió al gobernador de Zacatecas, David Monreal, detener la construcción del polémico viaducto elevado, un proyecto conocido como “segundo piso” en la capital del estado. Luna señaló que este proyecto, que tiene un costo superior a los 3.6 mil millones de pesos, está siendo impulsado a pesar de la oposición de más del 80 por ciento de la población local y sin los permisos necesarios de la autoridad municipal. Además, la legisladora denunció que el proyecto está presupuestado tres veces más de lo que costaron obras similares en otras ciudades, sugiriendo que el costo inflado responde a intereses particulares de los funcionarios involucrados.

Por último, Luna expresó su rechazo al nombramiento de Bertha María Alcalde como Fiscal de la Ciudad de México, aduciendo que este nombramiento partidiza la justicia. Luna cuestionó cómo es posible que el gobierno de la Cuarta Transformación, que se ha posicionado como enemigo del amiguismo y los compadrazgos, permita que figuras cercanas al poder, como Alcalde, asuman cargos tan relevantes. Según la Coordinadora panista, esta práctica de nepotismo y clientelismo no es más que un reflejo de los clanes morenistas, que incluyen a las familias López Beltrán, Alcalde, Barlett y Taddei.

Para Noemí Luna, estos actos no solo son un atentado contra la democracia y la transparencia, sino que también demuestran cómo los gobiernos morenistas se han convertido en una tapadera de la corrupción, consolidando su poder mediante prácticas antidemocráticas que ponen en peligro el futuro del país.

 

 

 

 

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