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Nueve especies de loros, pericos y guacamayas en Mérida: resultados del monitoreo ciudadano, recomendaciones y nuevos estudios

El programa, respaldado por 192 ciudadanos, reunió 2,935 reportes durante un año, consolidándose como un ejemplo exitoso de ciencia ciudadana y conservación ambiental

De la redacción

 

 

 Mérida, Yucatán,.- La biodiversidad urbana de Mérida dio un paso histórico con la presentación de los resultados del Monitoreo de loros urbanos en Mérida, realizado por el Centro de Difusión y Conservación Ambiental Proyecto Santa María, que confirmó la presencia de nueve especies de loros, pericos y guacamayas en la capital yucateca. El programa, respaldado por 192 ciudadanos, reunió 2,935 reportes durante un año, consolidándose como un ejemplo exitoso de ciencia ciudadana y conservación ambiental.

De acuerdo con la doctora Vanessa Martínez García, coordinadora del programa, tres de las especies registradas cuentan con distribución natural en Yucatán: el loro yucateco (Amazona xantholora), el loro frente blanca (Amazona albifrons) y el perico pecho sucio (Eupsittula nana). A ellas se suman cuatro especies nativas de México que hoy prosperan en la mancha urbana, gracias a su gran capacidad de adaptación, como el loro cabeza amarilla (Amazona oratrix) y el loro cachetes amarillos (Amazona autumnalis).

El monitoreo también documentó la presencia del loro cabeza azul (Amazona guatemalae), originario de las selvas del sureste, así como de una guacamaya roja (Ara macao), aparentemente un solo ejemplar. En cuanto a especies no nativas, se detectó un individuo de cotorra de Kramer (Psittacula krameri), ave africana que logró integrarse a grupos locales, y al menos tres ejemplares de cotorra argentina (Myiopsitta monachus), considerada especie invasora por su alta capacidad reproductiva y su potencial impacto negativo en cultivos e infraestructura urbana.

Uno de los hallazgos más relevantes es la evidencia científica de reproducción en la ciudad de los loros frente blanca, cabeza amarilla y cachetes amarillos. El estudio identificó además los árboles clave para su supervivencia: chaká, uaxim, mango, pich, naranja agria y almendro como fuentes de alimento; pich, flamboyán, mango y almendro para descanso; y una marcada preferencia por palmas reales y flamboyanes para anidar. El loro cachetes amarillos encabezó los avistamientos con 36% de los reportes, seguido del frente blanca con 30%.

En el marco de la presentación, realizada en la Sala 6 de los Cines Siglo XXI, los especialistas compartieron tres recomendaciones para proteger a estas especies: evitar la tala y poda de árboles entre enero y agosto, reducir pirotecnia e iluminación directa en dormideros identificados, y plantar árboles que favorezcan su alimentación y anidación en parques, camellones y hogares.

Concluido este primer esfuerzo, Proyecto Santa María anunció dos nuevos monitoreos: uno enfocado en nidos y éxito reproductivo, y otro específico para la cotorra argentina, con el objetivo de diseñar estrategias de contención responsables. En un país que alberga 22 especies de loros, muchas bajo riesgo, Mérida se posiciona como referente nacional en conservación urbana, participación ciudadana y protección de la biodiversidad.

 

 

 

 

 

 

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