“La cabeza de Pablo Gómez rodó” como resultado de reclamos de Washington por la falta de resultados tangibles en la lucha contra el crimen financiero
Por Félix Muñiz

La reciente salida de Pablo Gómez Álvarez de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha generado diversas reacciones en el ámbito político.
Entre ellas, destaca la postura del diputado Federico Döring, vocero del Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados, quien aseguró que la decisión fue influenciada por el gobierno de los Estados Unidos, particularmente por el expresidente Donald Trump, tras una reciente llamada con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con el legislador panista Federico Döring, “la cabeza de Pablo Gómez rodó” como resultado de reclamos de Washington por la falta de resultados tangibles en la lucha contra el crimen financiero. Señaló que durante su gestión al frente de la UIF, hubo constantes operativos mediáticos, decomisos visibles, pero sin detenciones efectivas ni aseguramientos de bienes que afectaran a las estructuras criminales.
“El gobierno de Estados Unidos se cansó de ver tantos decomisos sin ningún detenido ni bienes asegurados. Solo show mediático en un supuesto combate a estructuras financieras”, declaró el legislador panista.
Döring criticó duramente la labor de la UIF bajo el mando de Gómez, al argumentar que no se tocaron las finanzas de las organizaciones criminales ni de políticos vinculados con la llamada Cuarta Transformación. Mencionó como ejemplo una supuesta red vinculada al huachicol y el narcotráfico, con pipas, laboratorios, armas, dinero en efectivo y tanques, sin que se haya congelado una sola cuenta a sus líderes o a funcionarios relacionados.
“El PAN celebra la salida de Pablo Gómez, porque desde el inicio nos opusimos a su nombramiento. No era idóneo para esa responsabilidad”, expresó el diputado, recordando que su grupo parlamentario votó en contra de su designación.
Asimismo, el legislador lamentó que ahora Gómez haya sido designado para coordinar los trabajos de la reforma electoral desde la comisión presidencial recientemente anunciada por la presidenta Sheinbaum. Afirmó que esa encomienda llega “cargada de resentimiento” y que no augura una construcción democrática basada en el consenso.
“Va a asumir el nuevo encargo lleno de rabia, rencor y resentimiento. Es previsible que no buscará una reforma electoral de consenso, sino una que destruya lo que queda del INE”, advirtió Döring.
Según el diputado panista, la preocupación no solo radica en el perfil de Pablo Gómez, sino también en el contexto actual del país, donde –a su juicio– no se ha logrado una estrategia clara y eficaz contra el crimen organizado. Señaló que persiste la política de “abrazos” heredada del sexenio anterior, y que esta línea no ha sido revertida por la administración actual.
Finalmente, Federico Döring advirtió que la reforma electoral que se perfila podría abrir la puerta al uso de recursos ilícitos en procesos electorales. “Bajo un nuevo marco legal, se corre el riesgo de que operen con dinero sucio del narcotráfico y el huachicol fiscal”, concluyó.
