Nuevas perspectivas de la relación bilateral Mexico – Estados Unidos
Por Félix Muñiz
En el Coloquio “El otro lado: nuevas perspectivas de la relación México-Estados Unidos”, expertos se reunieron para analizar el papel crucial que juega México en la seguridad nacional de Estados Unidos y las posibles estrategias para fortalecer la relación bilateral en un contexto de incertidumbre política y económica.
Organizado por el Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, El Colegio Nacional y el periódico El Universal, el evento reunió a destacadas figuras como Martha Bárcena Coqui, Alejandro Chanona Burguete, Julia Carabias Lillo, Claudio Lomnitz y Andrew Selee.
La embajadora eminente Martha Bárcena Coqui destacó que la administración del expresidente Donald Trump no tiene una visión económica para la relación con México, sino que sigue una lógica ideológica y de “securitización” de los temas bilaterales.
Según Martha Bárcena, la administración Trump ha transformado la relación entre ambos países en un asunto de seguridad nacional, tomando medidas extremas y adoptando bases legales excepcionales. Esta postura se traduce en una renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que ha generado incertidumbre respecto a las condiciones de cooperación en el futuro.
El contexto geopolítico actual plantea desafíos para México, especialmente en la relación con el sector automotriz, pilar de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos. Bárcena enfatizó que las negociaciones deben ser claras, con un enfoque en el interés nacional, sin ceder ante presiones externas. En este sentido, la participación activa de expertos, académicos y actores del sector empresarial es esencial para asegurar que las decisiones finales recaigan en el gobierno mexicano y no en intereses comerciales aislados.
Por su parte, el director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM Alejandro Chanona Burguete, subrayó que México debe avanzar con una estrategia bien definida frente a las políticas unilaterales de Trump.
El funcionario de la UNAM AlejandroChanona destacó que la ubicación geográfica de México y su papel en la seguridad nacional de Estados Unidos son ventajas estratégicas que deben ser aprovechadas en las negociaciones. Para lograr una relación fluida y funcional, insistió en que México debe actuar como un par, basado en sus propias capacidades y sin ceder ante imposiciones externas.
Desde una perspectiva ambiental, Julia Carabias Lillo, académica de la UNAM y miembro de El Colegio Nacional, señaló que la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París representa un retroceso significativo en la lucha contra el cambio climático.
A pesar de los esfuerzos de México por avanzar hacia una política energética más sostenible, Carabias argumentó que es fundamental que la cancillería mexicana priorice el tema ambiental en las negociaciones bilaterales, proponiendo una visión que defienda la sustentabilidad del desarrollo. “Sin una naturaleza sana no hay bienestar ni progreso”, advirtió.
El académico de la Universidad de Columbia Claudio Lomnitz, resaltó la interdependencia entre ambos países, que va más allá de las remesas y se extiende a aspectos como las dinámicas sociales, el trabajo y la cultura. Según Lomnitz, las políticas de Trump afectan directamente a los lazos transnacionales que han caracterizado la relación entre México y Estados Unidos, especialmente en cuanto a la vida de los migrantes mexicanos en el país vecino. La reacción de Trump, afirmó, pone en peligro la conexión que ha sido clave para la reproducción social en ambas naciones.
El presidente del Instituto de Políticas Migratorias Andrew Selee, analizó la postura de la mayoría de la población estadounidense respecto a la migración. Aunque el gobierno de Trump ha promovido una política de control fronterizo más estricta, Selee explicó que no existe un mandato popular para la deportación masiva. A pesar de ello, la retórica y las políticas implementadas por la administración han generado un clima de incertidumbre que sigue siendo un tema central en la relación bilateral.
En resumen, los expertos coincidieron en la necesidad de que México, ante las presiones externas, busque negociar con Estados Unidos desde una posición de fortaleza, aprovechando sus ventajas geográficas, su rol en la seguridad nacional estadounidense y su creciente compromiso con la sustentabilidad ambiental.