Aseveró que con el gobierno de Morena 3 de cada 10 niños se han quedado sin vacunas
Por Félix Muñiz

En medio de una creciente preocupación por el resurgimiento del sarampión en México, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una acusación directa y severa contra el gobierno de Movimiento Regeneración Nacional (Morena): el desabasto criminal y la negligencia oficial han provocado que una enfermedad que estaba erradicada vuelva a poner en riesgo a millones de familias.
El señalamiento no es menor. El CEN del Partido Revolucionario Institucional sostuvo que, desde que Morena llegó al poder, hay menos vacunas y más niños enfermos.
En un mensaje difundido en redes sociales, el dirigente tricolor Alejandro Moreno denunció que tres de cada diez niños se han quedado sin recibir la vacuna contra el sarampión durante la actual administración. Una cifra alarmante que, de confirmarse, revela un fracaso estructural en la política de salud pública.
La crítica del PRI no solo apunta al desabasto, sino a lo que califica como una cadena de negligencias. “Son un desastre para gobernar”, afirmó el CEN priista, subrayando que la falta de planeación, compra y distribución de biológicos ha dejado a hospitales y centros de salud sin las dosis necesarias. En su mensaje audiovisual, acompañado por la imagen simbólica de un Pinocho con síntomas del padecimiento, el partido lanzó la consigna: “El sarampión no miente; Morena sí”.
Alejandro Moreno fue aún más contundente. En el video, cuestiona la narrativa oficial que suele atribuir los problemas a administraciones pasadas o factores externos: “¿Ahora de quién es la culpa?”, preguntó, en referencia a lo que considera una constante evasión de responsabilidades por parte del gobierno federal. Para el líder priista, el regreso del sarampión evidencia que la improvisación y la falta de capacidad administrativa tienen consecuencias reales y peligrosas.
El dirigente nacional del PRI advirtió que el sarampión vuelve a poner en riesgo millones de vidas, especialmente la de niñas y niños que dependen de esquemas completos de vacunación para estar protegidos. “Morena es un peligro para tus hijos y tu familia”, sentenció, al sostener que las familias mexicanas hoy pagan la incompetencia gubernamental.
El trasfondo del debate es claro: la política de vacunación. Durante décadas, México fue reconocido por sus campañas de inmunización masiva que lograron erradicar enfermedades como el sarampión. El PRI recuerda que en sus gobiernos “sí se vacunaba” y que existía prevención y responsabilidad institucional. Hoy, en contraste, el discurso opositor sostiene que el sistema de salud enfrenta recortes, desorganización y falta de previsión.
La acusación de que el desabasto de vacunas es “criminal” eleva el tono del enfrentamiento político, pero también refleja la gravedad del tema. El sarampión no es una enfermedad menor: puede provocar complicaciones severas e incluso la muerte, especialmente en menores de edad. Su reaparición no solo es un problema sanitario, sino un síntoma de un sistema debilitado.
Así, el señalamiento de Alejandro Moreno coloca el foco en una pregunta incómoda para el gobierno de Morena: ¿cómo permitió que México retrocediera en un terreno donde ya había ganado la batalla? Mientras la confrontación política escala, lo cierto es que la salud pública no admite excusas ni discursos. Exige resultados.
