Consideró que la declaración de Pablo Gómez es una confesión descarada de las intenciones de Morena: consolidar la dictadura en México
Por Félix Muñiz

La intención de debilitar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) encendió las alarmas en el escenario político nacional.
Para el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, resulta “preocupante, alarmante y grotesco que Pablo Gómez, encargado de construir la reforma electoral del oficialismo, sostenga que el INE no debe ser autónomo. La afirmación, dijo, no es un desliz: es una confesión descarada de las verdaderas intenciones de Morena.
Moreno fue contundente: lo que el gobierno busca no es perfeccionar la democracia, sino consolidar una dictadura mediante la eliminación de contrapesos y el sometimiento de las instituciones al poder absoluto. “Morena no quiere elecciones libres, quiere elecciones controladas. Morena no quiere pluralidad, quiere silencio. Morena no quiere democracia, quiere dictadura”, sentenció el senador priista en un mensaje difundido en redes sociales.
En ese contexto, el dirigente nacional del PRI reiteró el rechazo frontal de su partido a la reforma electoral impulsada por el oficialismo, a la que calificó como la “Ley Maduro”, en alusión a los modelos autoritarios que han desmantelado organismos electorales independientes en América Latina. “En el PRI decimos NO a esta reforma”, enfatizó, al advertir que su aprobación significaría un retroceso histórico para la vida democrática del país.
La crítica de Alejandro Moreno apunta al corazón del debate: sin autonomía del INE no hay democracia. Pretender que el árbitro electoral dependa del gobierno en turno, sostuvo, equivale a dinamitar la confianza ciudadana, anular la competencia política y convertir las elecciones en una simulación. “¿Cómo se atreven a decir que el INE no debe ser autónomo?”, cuestionó, al tiempo que recordó que el PRI, desde el gobierno y desde la oposición, impulsó las reformas más profundas para fortalecer al organismo electoral y garantizar elecciones confiables.
El presidente del CEN del PRI subrayó que, incluso cuando su partido contaba con mayorías legislativas, apostó por la apertura democrática y por dotar de autonomía, fuerza y legitimidad a las instituciones electorales. “Aun cuando teníamos los votos, impulsamos la apertura democrática más importante en la historia del país”, afirmó, en contraste con lo que calificó como el afán de Morena por capturar al INE y someterlo a intereses políticos.
Moreno Cárdenas advirtió que el ataque a la autonomía del INE forma parte de una estrategia más amplia para desmantelar instituciones, acallar voces críticas y perpetuarse en el poder. Señaló que los “narcopolíticos de Morena” buscan dinamitar los contrapesos que garantizan legalidad, transparencia y participación ciudadana.
Finalmente, el líder priista ratificó que su partido defenderá siempre la autonomía del INE y la voz de los ciudadanos frente a cualquier intento de sometimiento. La advertencia es clara: tocar al INE es tocar la democracia. Y frente a ese riesgo, el PRI promete dar la batalla política y social para impedir que México retroceda hacia el autoritarismo.
