Los legisladores del PAN plantean eliminar mayorías ficticias, fortalecer la representación efectiva y cerrar el paso a la intervención del crimen organizado en los procesos electorales
Por Félix Muñiz

En un esfuerzo por fortalecer la democracia mexicana y garantizar una representación auténtica de la voluntad ciudadana, los senadores del Grupo Parlamentario del PAN, Marko Cortés Mendoza y Raymundo Bolaños Azócar, presentaron una iniciativa de Reforma Electoral que busca corregir distorsiones estructurales del sistema político-electoral y consolidar principios como la pluralidad, la legalidad y la transparencia.
Al presentar la propuesta, el senador panista Marko Cortés advirtió que el sistema electoral no puede sostenerse sobre simulaciones que desvirtúan la competencia democrática. Señaló que prácticas como la creación artificial de cargos intrapartidistas para adelantar campañas, así como la construcción de mayorías que no reflejan el voto ciudadano, debilitan la confianza pública y afectan la legitimidad de las instituciones.
En ese sentido, subrayó que la reforma debe alinearse con el mandato popular y no con intereses coyunturales.
El senador michoacano también enfatizó la necesidad de atender un problema que, dijo, ha sido ignorado por demasiado tiempo: la infiltración de la delincuencia organizada en la competencia política y en el acceso a cargos públicos.
Para Cortés Mendoza, cerrar el paso a estas prácticas es indispensable para preservar la integridad de los procesos electorales y garantizar condiciones de equidad.
Por su parte, Raymundo Bolaños Azócar destacó que la iniciativa responde a demandas ciudadanas claras y plantea cambios de fondo. Afirmó que la apertura a la participación social, la eliminación de mayorías espurias y la regulación estricta contra la intervención del crimen organizado son temas irreductibles en cualquier Reforma Electoral responsable. “Es una propuesta real, funcional y viable, pensada no para beneficiar a un partido, sino a México”, sostuvo.
Entre los ejes centrales de la iniciativa destaca la eliminación del 8% de sobrerrepresentación y subrepresentación, con el objetivo de evitar la conformación de bloques oficialistas con mayorías ficticias. Para fortalecer la representación efectiva, se propone que, además de las listas plurinominales, puedan integrarse candidaturas de primera minoría que, sin ganar su distrito, hayan obtenido un respaldo ciudadano significativo. Esta fórmula vincula de manera más directa la votación con la integración de la representación proporcional.
Asimismo, la propuesta incorpora al marco constitucional el concepto de “fuerza política”, con el fin de eliminar simulaciones que distorsionan la correspondencia entre votos y escaños, procurando que ninguna fuerza se beneficie más allá de su respaldo real en las urnas.
Otro punto relevante es la implementación de elecciones primarias para la Presidencia de la República, senadurías y diputaciones federales, organizadas por el Instituto Nacional Electoral, como mecanismo para fortalecer la participación y la legitimidad democrática.
Finalmente, los senadores del PAN advirtieron que, si sus propuestas no son tomadas en cuenta, no acompañarían con sus votos una eventual reforma electoral. Aun así, reiteraron su disposición al diálogo y su compromiso con una reforma que fortalezca la democracia, la representación efectiva y el Estado de derecho en México.
