Se utilizaron fuerzas públicas para reprimir y meter a la cárcel por 55 días al dirigente legítimo
Por Félix Muñiz

La senadora Carolina Viggiano Austria, en representación del Partido Revolucionario Institucional (PRI), lanzó una severa crítica contra el gobierno del estado de Hidalgo, al que acusó de violar flagrantemente los derechos laborales y de atentar contra la libertad sindical de los trabajadores del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo del Estado.
En conferencia de prensa en la Vieja Casona de Xicoténcatl, la senadora priista Carolina Viggiano denunció que, desde hace casi tres años, los trabajadores han sido víctimas de una persecución sistemática, desconocimiento ilegal de su dirigencia legítimamente electa, imposición de comités afines al poder, uso de la fuerza pública contra sindicalistas y un descarado desacato a sentencias de jueces federales.
“La democracia no solo se construye en las urnas, también en los centros de trabajo. Exigimos justicia, no favores; respeto a la ley, no simulaciones”, declaró con firmeza la senadora. Su mensaje fue contundente: el régimen en Hidalgo desprecia la voluntad de los trabajadores y pisotea el Estado de derecho.
La política hidalguense Viggiano Austria anunció la presentación de un Punto de Acuerdo en el Senado de la República para exigir que el Tribunal de Arbitraje de Hidalgo cumpla inmediatamente con la sentencia que ordena restituir a la dirigencia sindical electa en febrero de 2022. A pesar de que esa elección se realizó de manera libre y democrática, el gobierno estatal la desconoció arbitrariamente, nombró comités a modo y castigó a los líderes que alzaron la voz.
El caso más escandaloso es el del líder sindical Víctor Licona, quien participó en la conferencia y relató los abusos de los que fue víctima. En 2023, fue detenido de forma arbitraria y permaneció privado de su libertad durante 55 días, tras denunciar irregularidades en la administración del sindicato.
Durante ese tiempo, fue dado de baja de su empleo, se impuso una dirigencia ilegítima y las cuentas del sindicato fueron saqueadas, con retiros que alcanzaron hasta 500 mil pesos en un solo día.
Licona también recordó que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha emitido dos llamados de atención al Estado mexicano por las reiteradas violaciones a la libertad sindical en Hidalgo, un hecho que debería escandalizar a cualquier gobierno que se precie de ser democrático. A esto se suma la represión contra jubilados y pensionados, quienes llevan tres años exigiendo un incremento salarial que simplemente no llega.
“Este no es un asunto local ni un pleito interno. La libertad sindical es un derecho humano y su violación mancha la democracia mexicana”, advirtió Licona. Por su parte, Viggiano concluyó con un mensaje directo: “El régimen en Hidalgo quiere sindicatos obedientes, no sindicatos libres. Pero nosotros defenderemos hasta el final a las y los trabajadores”.
El PRI refrenda su apoyo a las causas laborales, pero esta denuncia también expone el autoritarismo silencioso que se vive en Hidalgo, donde los derechos de los trabajadores son vistos como obstáculos políticos. Es hora de que el Estado mexicano deje de mirar hacia otro lado y actúe con firmeza frente a estas violaciones inadmisibles.
