La legisladora aseguró que la falta de práctica profesional es el principal obstáculo para la inserción laboral de un recién egresado.
Por Félix Muñiz
La legisladora del PRI Marcela Guerra Castillo, presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados con el objetivo de reformar el artículo 15 de la Ley General de Educación Superior. La propuesta busca reconocer el servicio social como experiencia laboral válida, con la intención de facilitar la inserción laboral de los recién egresados.
En su exposición de motivos, la diputada priista Marcela Guerra destacó que uno de los principales obstáculos para que los jóvenes puedan acceder a un primer empleo es la falta de experiencia profesional. Según la legisladora, este es un factor decisivo que limita las oportunidades de los recién egresados, quienes, a pesar de contar con formación académica, carecen de la práctica necesaria que muchos empleadores exigen.
Actualmente, el servicio social es una actividad obligatoria para los estudiantes de nivel superior en México, pero, según la propuesta, su reconocimiento como experiencia laboral podría significar un cambio fundamental en la forma en que los empleadores valoran a los egresados.
La diputada del PRI por el Estado de Nuevo León explicó que el servicio social, que se realiza principalmente en instituciones gubernamentales, es parte del proceso formativo de los estudiantes, pero su reconocimiento como experiencia laboral ha sido limitado hasta ahora.
Para darle validez al servicio social, la diputada indicó que las autoridades educativas y las instituciones de educación superior deberán expedir un comprobante de acreditación. Este documento, precisó, no podrá ser rechazado por ningún empleador, lo que garantizaría que los jóvenes puedan presentar su experiencia ante el mercado laboral de manera formal y sin obstáculos.
Guerra Castillo también citó datos relevantes sobre la situación del empleo juvenil en México. Según la Encuesta Nacional de Egresados 2023, elaborada por la Universidad del Valle de México, el 41.8% de los egresados mencionó que la falta de experiencia laboral es una barrera para acceder a un empleo. Además, el 21.2% señaló que enfrentan salarios bajos y la falta de prestaciones laborales, mientras que el 9.1% indicó que no existen vacantes en sus áreas de estudio.
En este contexto, la congresista subrayó la preocupación que existe sobre la baja tasa de empleo entre los jóvenes mexicanos, lo que refleja las dificultades que enfrentan para insertarse al mercado laboral. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, de los 31 millones de jóvenes en México, el 46% no está económicamente activo, lo que resalta la necesidad urgente de políticas que favorezcan su integración laboral.
La propuesta de Guerra Castillo busca no solo mejorar la empleabilidad de los egresados, sino también contribuir al desarrollo económico del país. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México enfrenta una de las tasas de empleo más bajas entre las personas que egresan de la universidad. En este sentido, la diputada destacó que los jóvenes representan el futuro de México y deben contar con las herramientas necesarias para mejorar su calidad de vida y, por ende, contribuir al crecimiento del país.
Esta reforma no solo pretende fortalecer la capacitación profesional de los egresados, sino también reconocer de manera formal la experiencia adquirida a través del servicio social, dándole un valor real dentro del mercado laboral.