Acusa al oficialismo de legislar “en lo oscurito”, improvisar reformas sin dictámenes y vulnerar derechos ciudadanos con iniciativas autoritarias
Por Félix Muñiz

En una severa y contundente crítica, el coordinador de los senadores del PAN Ricardo Anaya Cortés, advirtió que el periodo extraordinario de sesiones en el Congreso de la Unión se perfila como un ejercicio de albazos legislativos, improvisación y autoritarismo por parte del oficialismo encabezado por Morena.
En conferencia con medios de comunicación, el legislador panista Ricardo Anaya levantó la voz contra lo que calificó como una estrategia deliberada de opacidad para imponer reformas sin discusión ni transparencia, en temas tan delicados como desaparición de personas, telecomunicaciones, seguridad nacional y datos biométricos.
“No conocemos el documento que el oficialismo pretende convertir en ley. Ni siquiera hay fecha para que se presenten los dictámenes en comisiones”, sentenció.
El coordinador del PAN señaló que mientras la Comisión Permanente solo autorizó 16 temas para el periodo extraordinario, el oficialismo pretende discutir más de 22, varios de los cuales no han sido presentados formalmente ni siquiera ante sus propios legisladores.
La denuncia del panista va más allá del caos legislativo: alerta sobre un intento de abuso de poder que abre la puerta al espionaje masivo y al control político disfrazado de reformas de seguridad.
El senador del PAN por el Estado de Querétaro Anaya Cortés aseguró que el gobierno federal pretende acceder, sin orden judicial, a información confidencial de los ciudadanos, como huellas dactilares, registros de telefonía, cuentas bancarias y más.
“Quieren acceso irrestricto a datos personales mediante software como Pegasus. Esto es un control político inadmisible que pone en riesgo las libertades fundamentales”, denunció.
El ex candidato presidencial Ricardo Anaya fue claro al afirmar que el Congreso se ha degradado a una mera “oficialía de partes” del Poder Ejecutivo, donde los legisladores de Morena obedecen línea sin siquiera leer lo que votan.
“No hay respeto al Poder Legislativo. Este miércoles quieren volver a sesionar para agregar más temas. Es una burla institucional”, recriminó.
Anaya también criticó la propuesta que reviviría el padrón de usuarios de telefonía móvil y permitiría bloquear cuentas en redes sociales, lo que considera una amenaza directa a la libertad de expresión. Además, cuestionó los términos ambiguos de la reforma contra el lavado de dinero, que permitiría vigilar a “cualquier persona relacionada” con figuras públicas, sin definir qué significa “relacionado”.
“Esto convierte a cualquier ciudadano en blanco de vigilancia. Es darle un cheque en blanco a Hacienda y la Guardia Nacional para espiar sin control judicial”, advirtió.
En uno de los puntos más graves, el panista rechazó rotundamente la reforma que establece la militarización definitiva de la Guardia Nacional, señalando que el dictamen ya establece que será dirigida por un general de división, subordinado a tribunales castrenses.
“Se quitaron la máscara: esta ya no es una Guardia Nacional civil. Es una fuerza militar, con mando militar, que va a operar como tal”, concluyó.
