Propone reforma a la Ley Agraria para reconocer pluralidad de sucesores y brindar certeza jurídica a las familias rurales
Por Felix Muñiz

En un paso firme hacia la modernización del marco jurídico del campo mexicano, el senador del Partido Revolucionario Institucional, Ángel García Yáñez, presentó una iniciativa de reforma al artículo 17 de la Ley Agraria que busca reconocer la pluralidad de sucesores y autorizar la titularidad compartida de derechos agrarios, con el objetivo de evitar conflictos familiares, litigios prolongados y el abandono de tierras.
Desde la tribuna del Senado de la República, el legislador priista Ángel García destacó que la rigidez de la legislación vigente, al obligar a designar a un solo heredero de los derechos agrarios, ha generado fragmentación patrimonial, disputas legales y pérdida de productividad en ejidos y comunidades, particularmente en entidades como Morelos.
La propuesta se estructura en tres ejes centrales que apuntan a fortalecer la seguridad jurídica en el ámbito rural. Primero, el reconocimiento de la pluralidad de sucesores y la autorización de la titularidad compartida de derechos agrarios, lo que permitiría una distribución más equitativa de la herencia. Segundo, la disminución de la carga en tribunales mediante procedimientos más claros y registrables, facilitando procesos ordenados y transparentes. Y tercero, la incorporación de una perspectiva de género que garantice el acceso de mujeres como titulares legítimas de derechos sobre la tierra.
De acuerdo con diagnósticos sobre tenencia de la tierra y reportes de la Procuraduría Agraria y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, los litigios agrarios mantienen altos índices en el país, acompañados de casos de desorganización y abandono de parcelas. Asimismo, organismos nacionales e internacionales han alertado sobre la brecha de género en la titularidad y acceso a la tierra, un desafío que esta reforma busca atender de manera directa.
El senador priista por el Estado de Morelos subrayó que la modificación propuesta no altera el espíritu del ejido, sino que lo fortalece al reconocer la realidad social actual del campo mexicano. La posibilidad de herencias agrarias compartidas representa, afirmó, un avance significativo hacia la preservación de la unidad familiar, la productividad rural y la estabilidad jurídica.
Con esta iniciativa, el PRI reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible del sector agropecuario y con la construcción de un marco legal más justo e incluyente para las familias del campo.
