El exgobernador de Jalisco Francisco Ramírez, acusó que la violencia y la muerte siguen siendo el pan de cada día
Por Félix Muñiz

En medio de una ola de violencia que parece no tener fin, los senadores del PAN Francisco Ramírez Acuña y Agustín Dorantes Lámbarri lanzaron duras críticas al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, durante su comparecencia en el Senado de la República.
Ambos legisladores panistas coincidieron en un punto clave: México sigue sumido en la inseguridad, y el gobierno federal no ha sido capaz de devolver la paz ni la confianza a los ciudadanos.
La crítica fue directa y sin rodeos. El exgobernador de Jalisco Francisco Ramírez acusó que la violencia y la muerte siguen siendo el pan de cada día en estados como Michoacán, Jalisco, Zacatecas, Guanajuato, Durango, Sinaloa, Sonora, Chiapas, San Luis Potosí, Aguascalientes y Nuevo León, entre muchos otros.
“Nos gustaría saber, señor secretario, por qué se han venido incrementando los desaparecidos. ¿Qué está fallando? ¿La Guardia Nacional no está haciendo su trabajo o se le sigue pidiendo que no actúe?”, cuestionó con severidad.
El senador jalisciense también denunció que el combate a la corrupción policial continúa siendo deficiente. Las unidades de Asuntos Internos —dijo— “son insuficientes para prevenir, detectar y erradicar la corrupción en las instituciones de seguridad pública”. De igual manera, reclamó la falta de atención a los ciudadanos que se atreven a denunciar delitos y terminan siendo víctimas, como ocurrió recientemente con Bernardo Bravo.
“¿Hasta cuándo los ciudadanos valientes serán escuchados y protegidos? ¿Hasta cuándo tendremos resultados frente a los delitos que más lastiman al país: el cobro de piso, el robo a transportistas, ¿el fraude cibernético o la impunidad de las autoridades coludidas con el crimen organizado?”, lanzó Ramírez Acuña, visiblemente molesto.
Por su parte, el senador Agustín Dorantes Lámbarri, de Querétaro, subrayó que México enfrenta su mayor desafío: la pérdida de paz y libertad. “No puede haber patria generosa donde los cárteles extorsionan a las familias y dominan territorios enteros. La violencia no ha desaparecido, se ha transformado y desplazado”, advirtió.
Dorantes Lambarri lamentó que más de 130 mil familias vivan en la incertidumbre por los desaparecidos y que la violencia contra las mujeres “siga siendo una herida abierta que sangra todos los días”. Afirmó que los cárteles mantienen zonas completas bajo control con la complicidad de autoridades locales, mientras el gobierno federal sigue ofreciendo discursos en lugar de resultados.
El senador panista también propuso medidas concretas: que todos los mandos policiales y secretarios de seguridad locales pasen controles estrictos de confianza, y que aquellos que busquen participar en procesos electorales lo hagan de forma transparente. “Nunca más un Bermúdez al frente de la seguridad de un estado. Hay que legislar para tratar a los cárteles como lo que realmente son: organizaciones terroristas”, puntualizó.
El tono crítico de la sesión reflejó el hartazgo social ante una estrategia de seguridad que, a juicio de la oposición, ha fracasado en detener la expansión del crimen organizado. Mientras García Harfuch defendía los “avances” de su gestión, los senadores del PAN exigieron resultados, no discursos, y advirtieron que el país no puede seguir acostumbrándose al miedo, al luto y a la impunidad.
