Acusan al gobierno de Morena de fracasar en su estrategia de seguridad y de permitir que el crimen organizado gobierne regiones enteras del país
Por Félix Muñiz

El Grupo Parlamentario del PAN en el Senado de la República lanzó una dura crítica al gobierno federal y al gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, por el cobarde asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido en plena vía pública durante las festividades del Día de Muertos.
En un pronunciamiento contundente, publicado a través de sus redes sociales, los senadores panistas calificaron el crimen como una afrenta directa al Estado mexicano y una muestra irrefutable de la incapacidad de los gobiernos de Morena para garantizar la seguridad de la ciudadanía. “La violencia se ha convertido en el rostro cotidiano del país, mientras el gobierno observa en silencio y la impunidad se fortalece”, denunciaron.
Los legisladores exigieron resultados reales y no discursos vacíos, afirmando que la población mexicana está cansada de promesas incumplidas. “El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, no puede seguir evadiendo su responsabilidad. Su silencio cómplice y su falta de resultados han permitido que la violencia se normalice en el estado. Si no puede garantizar la seguridad de los michoacanos, debe valorar su salida inmediata del cargo”, subrayaron.
Para los senadores del PAN, lo sucedido en Uruapan revela el fracaso total de la estrategia de seguridad de Morena, basada en los llamados “abrazos, no balazos”, que —aseguraron— ha dejado a la sociedad indefensa frente al crimen organizado. “La estrategia de militarizar la seguridad no ha dado resultados. La violencia crece, los homicidios se multiplican y los criminales actúan con total impunidad mientras el gobierno se dedica a la propaganda”, señalaron.
El bloque parlamentario recordó que durante dos administraciones federales se concentró el control de la seguridad en mandos militares, bajo la promesa de devolver la paz al país. Sin embargo, sostuvieron que el centralismo militarizado ha fracasado: “La gente sigue viviendo con miedo, los alcaldes están desprotegidos y el crimen impone sus reglas en estados gobernados por Morena”.
Los senadores exigieron al Gobierno Federal y al de Michoacán rendir cuentas claras, dejar de culpar al pasado y asumir la responsabilidad de garantizar la vida de los ciudadanos. “El asesinato de Carlos Manzo no puede quedar impune ni perdido entre estadísticas. Es una prueba dolorosa de que el gobierno ha perdido el control del territorio y la confianza de los mexicanos”, advirtieron.
Desde la Cámara Alta, Acción Nacional se comprometió a seguir alzando la voz por millones de familias mexicanas que viven con miedo, reiterando su exigencia de justicia, seguridad y un cambio de rumbo. “México no necesita más discursos ni propaganda, necesita resultados, necesita paz, necesita un gobierno que dé la cara”, enfatizaron.
El asesinato del alcalde de Uruapan se suma a una larga lista de crímenes contra autoridades locales, líderes sociales y funcionarios públicos, que —según los senadores panistas— evidencian que el país vive una crisis de seguridad y gobernabilidad sin precedentes bajo el actual régimen.
