Las reformas fiscales presentadas transforman brutal y peligrosamente la relación entre la autoridad fiscal y los ciudadanos
Por Félix Muñiz

En una sesión marcada por duras críticas, las y los senadores del Grupo Parlamentario del PRI (GPPRI) arremetieron contra el paquete fiscal 2025 y, en particular, contra el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), al que calificaron como “un instrumento fiscal para cubrir la enfermedad financiera del gobierno de Morena”.
La bancada priista denunció que el discurso oficial de “austeridad republicana” ha sido una farsa que derivó en despilfarros, corrupción y un colapso financiero que ahora el Ejecutivo intenta compensar a costa de las familias mexicanas, con nuevos y mayores impuestos.
La senadora Cristina Ruiz Sandoval, al fijar el posicionamiento del grupo, fue contundente:
“Si de verdad les importara la salud, habrían construido los 100 hospitales que prometieron o al menos mantenido los que ya existían. El PRI les dejó un sistema de salud funcional, con medicinas y vacunas; en siete años lo destruyeron. Este no es un IEPS para cuidar la salud, es un impuesto especial para el saqueo”.
Ruiz Sandoval acusó al gobierno de usar al SAT como una policía política para perseguir a quienes no se alinean con el régimen, mientras los verdaderos corruptos gozan de impunidad.
“Este gobierno no recauda para servir, recauda para sostenerse”, sentenció.
El senador Rolando Zapata Bello advirtió que el nuevo Código Fiscal de la Federación aprobado por Morena transforma “brutal y peligrosamente” la relación entre la autoridad fiscal y los ciudadanos. Explicó que ahora el SAT podrá suspender operaciones empresariales, congelar cuentas bancarias y bloquear facturación sin orden judicial previa, violando derechos fundamentales.
“En pocas palabras, el SAT cobrará primero y el ciudadano tendrá que defenderse después”, advirtió el legislador yucateco.
Por su parte, Manuel Añorve Baños recordó que Morena prometió no aumentar impuestos, pero la realidad demuestra lo contrario. “El incremento al IEPS en refrescos, gasolina y cigarros solo demuestra que este impuesto se convirtió en la caja chica de Morena y en la alcancía electoral de sus campañas”, denunció.
Añorve sostuvo que los ingresos del IEPS no se destinan a la salud pública, como dice el gobierno, ya que los hospitales siguen sin medicinas y sin médicos. Además, acusó que el huachicol fiscal —estimado en más de 600 mil millones de pesos robados— está impactando el presupuesto de la actual presidenta y forzando al gobierno a buscar más recursos a costa del pueblo.
La senadora Carolina Viggiano Austria añadió que las tres reformas fiscales revelan “un gobierno quebrado que disfraza el terrorismo fiscal de política de recaudación”.
“Engañan a los ciudadanos diciendo que suben los impuestos para cuidar la salud y el medio ambiente, cuando en realidad solo buscan exprimir más dinero de quienes menos tienen”, afirmó.
Finalmente, las senadoras Claudia Anaya Mota y Karla Toledo Zamora exigieron devolver los dictámenes al Ejecutivo, al considerar que contienen inconstitucionalidades y violaciones a tratados internacionales, lo que podría derivar en paneles de controversia en el Tratado de Libre Comercio.
El PRI advirtió que no permitirá que el gobierno siga asfixiando a los contribuyentes bajo el disfraz de la justicia fiscal. Para los legisladores tricolores, los nuevos impuestos son la prueba más clara de un régimen enfermo de poder, de corrupción y de voracidad recaudatoria.
