Manuel Añorve y Carolina Viggiano denuncian persecución política contra Alejandro Moreno y advierten sobre la instauración de un régimen autoritario desde Campeche
Por Félix Muñiz

Con un tono de alarma y crítica severa, los senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) denunciaron que el estado de Campeche se ha convertido en el “programa piloto” de una dictadura impulsada por Morena, utilizando el poder público para perseguir, intimidar y silenciar a la oposición.
En entrevistas por separado en el Senado, el coordinador del PRI, Manuel Añorve Baños, calificó como una “venganza política” las recientes acciones legales emprendidas contra el presidente nacional del partido, Alejandro Moreno Cárdenas, tras la aprobación en Campeche de una controvertida reforma que permite la expropiación de bienes sin garantías claras.
“Están usando Campeche como laboratorio del autoritarismo. Lo que sucede ahí, con la complicidad del gobierno federal, es la antesala de lo que quieren imponer en todo el país”, advirtió el legislador priista Manuel Añorve.
Persecución política disfrazada de justicia
El político guerrerense Añorve Baños acusó directamente al gobierno federal de querer “cambiar la narrativa” ante los múltiples escándalos de corrupción y crisis, como la vinculación de funcionarios con el robo de combustible (huachicol), desviando la atención con ataques a líderes opositores como Moreno Cárdenas.
Recordó que el líder priista ha presentado denuncias ante la DEA y el FBI, lo que habría provocado la reacción del oficialismo. Añorve fue enfático:
“A Alejandro Moreno no lo van a callar, solo muerto lo van a callar. Ya les ganó todas las batallas jurídicas. Lo que están haciendo es mediático, no legal. Si lo encarcelan, será un acto de barbarie.”
También señaló que las reformas promovidas por Morena —como la eliminación del fuero y los cambios a la Ley de Amparo— tienen un solo propósito: aniquilar a la oposición y callar a los periodistas críticos.
La senadora y secretaria general del PRI, Carolina Viggiano, elevó aún más el tono al calificar a Campeche como el “estado piloto de la dictadura” de Morena.
“Ahí se ha visto todo: censura a los medios, persecución política, violaciones a la Constitución. Los excesos de Layda Sansores son un claro ejemplo de hasta dónde están dispuestos a llegar”, denunció.
Viggiano alertó sobre el carácter retroactivo de las reformas, lo cual violaría el Artículo 14 de la Constitución, y criticó que Morena pretenda legalizar la represión política con marcos jurídicos hechos a la medida del poder.
Además, cuestionó que mientras el país enfrenta una recesión económica, violencia desbordada y desorden financiero, el gobierno esté más interesado en silenciar voces incómodas que en gobernar con responsabilidad.
PRI advierte: la lucha no termina
Ambos legisladores reiteraron que la oposición no se va a doblegar. Añorve y Viggiano aseguraron que el PRI seguirá denunciando ante instancias nacionales e internacionales lo que consideran excesos, arbitrariedades y prácticas autoritarias del actual régimen.
“Moreno defenderá su patrimonio y su derecho a disentir. No estamos frente a un caso judicial, estamos frente a un intento de instaurar un modelo dictatorial en México”, concluyeron.
