La plaga afecta directamente al ganado bovino, porcino, caprino y ovino, provocando pérdidas productivas y económicas en pequeños y medianos productores
Por Félix Muñiz

En un contexto de creciente preocupación en el sector agropecuario, el la bancada del PRI en el Senado de la República lanzó una fuerte crítica a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) por la falta de acciones contundentes frente a la reaparición del gusano barrenador del ganado, una plaga que pone en jaque la sanidad animal, la productividad rural y la seguridad alimentaria del país.
Los senadores priistas solicitaron la comparecencia del titular de la SADER ante el Senado, a fin de que explique las medidas que ha adoptado (o dejado de adoptar) para contener esta emergencia zoosanitaria que afecta ya a diversas regiones del territorio nacional. Para el grupo parlamentario, el regreso de esta plaga representa un retroceso inadmisible, considerando las décadas de esfuerzos y recursos invertidos en su erradicación.
Los legisladores acusaron a la dependencia federal de actuar con lentitud, opacidad e improvisación, señalando que la reaparición del gusano barrenador es una consecuencia directa de la falta de vigilancia epidemiológica, el debilitamiento de programas preventivos y la insuficiencia presupuestaria asignada al sector.
“El país está pagando las consecuencias de la inacción del gobierno federal. Hoy, el estatus zoosanitario de México, que costó décadas consolidar, está en peligro. Y con él, la competitividad de nuestra ganadería en los mercados internacionales”, advirtieron los senadores del PRI.
El gusano barrenador, explicaron, causa lesiones graves en el ganado, reduce la producción de carne y leche, incrementa los costos veterinarios y, en casos extremos, lleva a la pérdida de animales, afectando principalmente a pequeños y medianos productores, que no cuentan con capacidad financiera para enfrentar por sí solos esta crisis.
Los senadores subrayaron la necesidad de que el titular de SADER detalle ante el Poder Legislativo qué estrategias de bioseguridad se están aplicando, cuáles son los recursos presupuestales disponibles y cómo se está coordinando la dependencia con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y con los gobiernos estatales para frenar la propagación del gusano barrenador.
“La comparecencia del funcionario no es un mero trámite, sino una oportunidad para exigir respuestas claras y decisiones firmes. Es urgente reforzar el marco normativo y presupuestal para proteger la sanidad animal y garantizar la estabilidad del campo mexicano”, añadieron.
Finalmente, el grupo parlamentario del PRI advirtió que si la SADER no actúa con decisión y transparencia, el país podría enfrentar una crisis mayor que afecte no solo a la economía rural, sino también a la seguridad alimentaria nacional y al abastecimiento de productos cárnicos de calidad para la población.
“La salud animal no es negociable. Exigimos que el Gobierno asuma su responsabilidad y deje de minimizar una amenaza que podría escalar en una emergencia sanitaria y económica para México”, concluyeron.
