Con más de 2,400 casos confirmados y nueve muertes, el PRI denuncia abandono institucional, falta de vacunas y omisión criminal del Gobierno federal ante la peor crisis sanitaria del siglo.
Por Félix Muñiz
En un hecho que prende todas las alertas en el sistema de salud pública, la bancada del PRI en el Senado exigió una respuesta inmediata y coordinada del Gobierno federal frente al brote de sarampión más grave registrado en México en lo que va del siglo XXI.
A través de una proposición con punto de acuerdo presentada en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión y publicada en la Gaceta Parlamentaria, los legisladores del PRI lanzaron una crítica directa y severa: el sistema de salud está colapsado, y el gobierno de Morena no reacciona.
El coordinador del GPPRI, Manuel Añorve Baños sentenció que “esto no es un tema ideológico. Es una omisión criminal que está costando vidas. La salud pública es un derecho humano. Defenderla es una obligación del Estado”.
La denuncia del PRI es clara: el brote que comenzó en marzo de 2025 ya acumula 2,434 casos confirmados, más de 5,400 sospechosos y nueve muertes, cinco de ellas en menores de edad. De manera especialmente alarmante, Chihuahua concentra el 93% de los casos, lo que indica una falla estructural en la contención y respuesta sanitaria en esa entidad.
“No hay vacunas, no hay personal, no hay coordinación”
El documento presentado por el GPPRI acusa al Gobierno federal de haber abandonado por completo la vigilancia epidemiológica y de permitir la caída dramática en las coberturas de vacunación. El dato más escalofriante: el 92.3% de los contagiados no tenía ninguna dosis de la vacuna contra el sarampión.
“Se está jugando con vidas humanas. El sistema inmunológico colectivo de la población se ha debilitado peligrosamente. No hay personal suficiente, no hay insumos, no hay visión de Estado”, se lee en la proposición.
Las exigencias del PRI ante una emergencia nacional
El PRI no solo critica: propone medidas concretas para frenar esta crisis. Exige al Ejecutivo federal y a la Secretaría de Salud:
- Refuerzo inmediato de las campañas nacionales de vacunación, incluyendo adultos jóvenes, comunidades indígenas, rurales y de alta movilidad.
- Suministro y distribución efectiva de vacunas, insumos y material diagnóstico en todas las entidades.
- Implementación de un sistema emergente de vigilancia epidemiológica, con personal capacitado, presupuesto suficiente y protocolos claros.
- Diseño de una estrategia nacional interinstitucional, priorizando a los estados más afectados.
Falta de voluntad y omisión criminal
El PRI fue enfático: las vacunas existen, lo que no existe es voluntad política ni capacidad operativa. Mientras otros países refuerzan sus esquemas preventivos, en México se improvisa, se minimiza y se posterga.
“El PRI no se va a quedar callado”, advirtieron los legisladores. “Si el Gobierno no actúa con urgencia, será responsable directo de una crisis sanitaria de consecuencias devastadoras.”
