El senador independiente plantea eliminar ventajas artificiales, transferencias en coaliciones y la lista nacional del Senado para fortalecer la democracia mexicana
Por Félix Muñiz
Con un llamado a construir un sistema electoral más justo y transparente, el senador independiente por Sonora, Manlio Fabio Beltrones Rivera, presentó una iniciativa de reforma electoral que busca garantizar que “sin chances ni ventajas, en el futuro cada quien tenga en las cámaras lo que vale en las urnas”.
La propuesta, que ya ha comenzado a sumar respaldos de legisladores de diversas fuerzas políticas, plantea cambios de fondo para corregir distorsiones en la representación legislativa.
De aprobarse, aseguró el legislador sin partido político Manlio Fabio Beltrones, en las elecciones de 2027 “tendríamos una representación generada en las urnas, no del truco que ofende la Constitución”.
Eliminar la sobrerrepresentación del 8%: eje central de la reforma electoral
El corazón de la reforma electoral impulsada por el senador sonorense Beltrones Rivera, es la eliminación de la sobrerrepresentación de hasta 8 puntos porcentuales que actualmente permite la Constitución.
Bajo el modelo vigente, un partido o coalición puede obtener un porcentaje de curules significativamente mayor al porcentaje de votos obtenidos a nivel nacional.
La iniciativa propone mantener el sistema mixto con dominante mayoritaria en la Cámara de Diputados: 300 diputaciones de mayoría relativa, electas en distritos uninominales, y 200 diputaciones de representación proporcional mediante listas regionales. Sin embargo, introduce un principio clave: que el número total de curules de un partido o coalición se aproxime lo más posible a su porcentaje real de votación nacional.
En términos prácticos, cuando un partido obtenga en distritos un número de diputaciones igual o mayor a su porcentaje de votos, no recibiría plurinominales adicionales. En cambio, si su porcentaje de curules es menor al porcentaje de votación nacional, se le asignarían diputaciones de representación proporcional hasta equilibrar ambos indicadores. El resto de los escaños se distribuiría procurando mantener esa correspondencia entre votos y representación.
Con ello, la única sobrerrepresentación posible sería la derivada directamente del voto ciudadano en los distritos de mayoría relativa, no de mecanismos de compensación que alteren el sentido del sufragio.
Fin a la transferencia de curules en coaliciones
Otro elemento innovador de la reforma electoral es la prohibición expresa de la transferencia de constancias de mayoría entre partidos que integran una coalición. La iniciativa establece que, en caso de alianza, la constancia será asignada al partido que haya obtenido el mayor número de votos en ese distrito.
Esta medida busca evitar prácticas que distorsionen la representación legislativa y garantizar que cada curul refleje fielmente la voluntad ciudadana expresada en las urnas.
Un Senado más federalista: adiós a la lista nacional
En cuanto a la Cámara Alta, Beltrones propone eliminar los 32 escaños de lista nacional creados en la reforma de 1996. Considera que esta figura es contraria al espíritu federalista del Senado, cuya esencia radica en la representación equitativa de las 32 entidades federativas.
De aprobarse la iniciativa, a partir de 2030 el Senado quedaría integrado por 96 senadurías, reforzando la igualdad entre estados y fortaleciendo el pacto federal.
La propuesta ha sido presentada como una actualización de la histórica demanda de la izquierda mexicana por una representación auténtica y proporcional. En un contexto de debate sobre la calidad de la democracia, la reforma electoral de Beltrones coloca en el centro un principio sencillo pero poderoso: que cada voto cuente lo mismo y que el Congreso refleje, con claridad, la voluntad ciudadana.

