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Sinaloa al borde del colapso: Empresarios y senadores claman por ayuda federal ante ola de violencia y crisis económica

Los empresarios registran pérdidas cercanas a los 18 mil millones de pesos: Martha Reyes

Por Félix Muñiz

 

 

Luego de manifestar que la ciudadanía de Sinaloa esta aterrorizada por la crisis de violencia que no tiene precedentes la senadora del PRI Paloma Sánchez Ramos y empresarios sinaloenses pidieron, con urgencia, el apoyo del gobierno federal para restaurar la paz y la estabilidad económica en la entidad.

En conferencia de prensa y acompañada por la presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) Martha Reyes, la legisladora Paloma Sánchez informó que, desde el 9 de septiembre, Sinaloa ha sido escenario de una violencia desbordada que ha dejado hasta la fecha 523 asesinatos, 582 personas desaparecidas, miles de vehículos robados y una catástrofe económica que afecta a miles de familias.

“Yo sí creo que el gobierno estatal está superado. Yo sí creo que es necesaria la intervención de las fuerzas federales, han hecho anuncios de que han llegado refuerzos, casi de 11 mil, pero las calles estan vacias porque la gente tiene miedo de salir a sus actividades.

“Estamos aquí para alzar la voz y que la Federación nos escuche”, manifestó la senadora Paloma Sánchez, quien estuvo acompañada por varios líderes empresariales y sociales del estado. En su intervención, la legisladora destacó que la crisis de seguridad no solo ha cobrado víctimas humanas, sino que también ha generado un golpe devastador a la economía, con pérdidas millonarias para el sector empresarial y la desaparición de más de 25,000 empleos.

Empresarios, como la presidenta de Coparmex, Sinaloa Marta Reyes Azueta, , expresaron su desesperación ante la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades estatales. “Nosotros no venimos a quejarnos, venimos a pedir soluciones. Estamos aterrorizados”, afirmó Reyes, subrayando la incapacidad del gobierno estatal para frenar la violencia que azota al estado.

 

 

La crisis ha afectado tanto a grandes corporativos como a pequeños y medianos empresarios. Según la doctora Cristina Ibarra, presidenta del Colegio de Economistas del Estado, Sinaloa podría perder hasta 18 mil millones de pesos debido a la violencia, lo que equivale a un 3.5% de su Producto Interno Bruto (PIB). Sectores clave como el turismo, el comercio y la producción agrícola se han visto severamente golpeados. Además, muchos pequeños negocios, principalmente en los municipios del sur, han tenido que cerrar sus puertas debido a la inseguridad que prevalece en la región.

A pesar de la magnitud de la crisis, el gobierno estatal parece minimizar los efectos de la violencia. “Lo único que dicen es que los homicidios han bajado, pero los muertos siguen cayendo todos los días”, denunció Sánchez, quien señaló la falta de un plan claro para combatir la inseguridad. En el seno de la conferencia, también se destacó el impacto de la violencia en la vida cotidiana de los sinaloenses, como la cancelación de eventos masivos y el cierre de escuelas debido a la inseguridad.

Lo más alarmante es la normalización de la violencia en la sociedad sinaloense. La gente, aunque aterrada, comienza a aceptar estos hechos como parte del paisaje diario. Esto ha generado un ambiente de desesperanza que no solo afecta a los negocios, sino también a la vida social y cultural del estado.

Ante esta situación, los empresarios sinaloenses hicieron un llamado al gobierno federal para que implemente medidas más efectivas y urgentes. “Lo que estamos pidiendo son soluciones, que la violencia se detenga y que los empresarios podamos operar de nuevo sin miedo”, dijo Reyes Azueta. La propuesta es clara: mayor apoyo económico y medidas de seguridad que garanticen que las familias sinaloenses puedan volver a vivir con tranquilidad y que los negocios puedan operar con normalidad.

Además, la senadora Paloma Sánchez recordó que las consecuencias de la violencia no solo son visibles en los homicidios, sino también en los cierres masivos de negocios, las dificultades para atraer inversiones y la pérdida de empleos. La situación se agrava con la falta de recursos para programas sociales que ayuden a las familias afectadas, especialmente en las comunidades rurales y en los municipios más golpeados por la violencia.

Sinaloa, una de las principales fuentes de alimentos en México, corre el riesgo de convertirse en un estado económicamente devastado, lo que afectaría a todo el país.

“Si los empresarios no pueden producir, la gente tendrá que pagar más por lo que consume”, advirtió Reyes Azueta, señalando que el impacto de la crisis de seguridad también afecta a la población en general.

Los empresarios, aunque molestos por la falta de empatía del gobierno estatal, insisten en que no buscan que el gobernador deje su puesto, sino que cumpla con su responsabilidad de garantizar la seguridad y estabilidad económica. “Queremos que trabaje, que se ponga a la altura de las circunstancias y que busque soluciones para los sinaloenses”.

 

 

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