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Tecnología de frontera e instalaciones de vanguardia enmarcan la reanudación de actividades del Laboratorio de Citometría de Flujo del IIBO de la UNAM

El laboratorio representa “una aplicación completa de la ciencia en beneficio de la salud pública: Imelda López Villaseñor

Por Félix Muñiz

 

 

 

Con tecnología de frontera y una infraestructura de más de 500 metros cuadrados, el Laboratorio Nacional de Citometría de Flujo (LabNalCit) reanudó oficialmente sus actividades en su nueva sede dentro del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la UNAM, reafirmando su compromiso con el desarrollo científico, la salud pública y la formación de especialistas en áreas biomédicas de alto impacto.

La ceremonia de reapertura fue encabezada por la directora del IIBO, Imelda López Villaseñor, quien destacó que el laboratorio representa “una aplicación completa de la ciencia en beneficio de la salud pública, en la que confluyen la investigación básica, la ingeniería de procesos celulares, la medicina clínica y la infraestructura de alta especialidad”.

Acompañada por la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello, y el director de la Facultad de Química, Carlos Amador Bedolla, López Villaseñor recorrió las renovadas instalaciones, que marcan un salto cualitativo en la capacidad científica de la Universidad Nacional.

Desde su fundación en 2015, el LabNalCit ha sido una referencia nacional en citometría de flujo. Lo que comenzó con apenas 90 metros cuadrados de espacio, hoy se consolida como un complejo de más de 500 metros cuadrados dotado con tecnología de última generación, áreas de buenas prácticas de manufactura —clave en el desarrollo de terapias celulares avanzadas— y un sistema de filtración integral que asegura condiciones estériles en espacios sensibles.

Entre sus líneas de investigación de vanguardia destaca un proyecto para el análisis de nanopartículas, enfocado en la detección temprana de exosomas tumorales como marcadores de metástasis. Asimismo, se lleva a cabo una innovadora iniciativa para el uso de células T reguladoras en pacientes trasplantados de riñón, con el objetivo de inducir tolerancia inmunológica y evitar el rechazo del órgano.

“Estas capacidades nos colocan a la vanguardia de la ciencia biomédica y permiten ampliar nuestro impacto hacia nuevas áreas de la medicina traslacional”, subrayó López Villaseñor.

El Laboratorio Nacional de Citometría de Flujo del IIBO de la UNAM también destaca por su colaboración interinstitucional, al contar con sedes asociadas en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH). En el evento participaron Socorro Piña, responsable de la sede Oaxaca; René Núñez Bautista, director de la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas de la UACH; y Gerardo Espino, encargado de la sede Chihuahua.

Durante el recorrido, los asistentes resaltaron la importancia de la citometría de flujo en la investigación biomédica moderna, destacando su papel en campos como la medicina personalizada, la inmunología clínica y la investigación oncológica.

Por su parte, Gloria Soldevila Melgarejo, directora técnica del LabNalCit, reafirmó que el laboratorio tiene como meta convertirse en un referente nacional e internacional, promoviendo el acceso equitativo a tecnología de punta, fortaleciendo la ciencia mexicana y aspirando a la autosustentabilidad financiera.

Con este nuevo comienzo, el LabNalCit se posiciona como un pilar estratégico en la investigación biomédica del país, comprometido con el avance científico, la innovación tecnológica y la salud pública.

 

 

 

 

 

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