Peligra la visión comercial de una Norteamérica unida
Por Félix Muñiz
Con la reciente renuncia de Justin Trudeau como primer ministro de Canadá, expertos del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM advierten que la región de América del Norte podría enfrentar un panorama sombrío en el futuro cercano, particularmente en lo que respecta al Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (TLCAN).
La revisión del TLCAN en 2026, en un contexto político incierto, podría marcar el fin de una era de integración económica y cooperación, poniendo en riesgo la visión de una Norteamérica unida.
El académico Roberto Zepeda Martínez considera que la dimisión de Trudeau, después de casi una década en el poder, es un síntoma del desgaste político que ha enfrentado el líder canadiense.
Según Zepeda Martínez, este suceso coincide con el ascenso del Partido Conservador en las encuestas, liderado por Pierre Poilievre, quien ha capitalizado los problemas internos de Canadá y las dificultades económicas que atraviesa el país.
Entre las críticas al gobierno de Trudeau, se encuentran temas como la inflación, la falta de acceso a vivienda, y la creciente inseguridad, los cuales han erosionado su popularidad.
Por su parte, Oliver Santín Peña apunta que Poilievre ha logrado conectar con los electores al centrar su discurso en estos problemas y señalar a Trudeau como el responsable de la crisis interna de Canadá. Este escenario podría tener repercusiones serias para la región de América del Norte, ya que el cambio de liderazgo en Canadá podría alterar significativamente el rumbo de la integración económica bajo el TLCAN, especialmente con la llegada de un líder conservador con una postura más nacionalista y proteccionista.
Juan Carlos Barrón Pastor, secretario académico del CISAN, también subraya la creciente polarización en Canadá y la presión mediática que ha afectado la imagen del Partido Liberal. Este clima político, combinado con la posible llegada al poder de Poilievre, podría dar lugar a una reconfiguración de las relaciones comerciales en la región. De acuerdo con Barrón, si el Partido Conservador toma las riendas del gobierno, el TLCAN podría perder su relevancia, y el tratado trilateral podría entrar en una etapa de desaceleración o desmantelamiento.
El acuerdo que en la década de 1990 se vislumbraba como un paso hacia la integración de América del Norte podría verse amenazado si se materializa este cambio en el liderazgo canadiense. Los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, bajo una visión más nacionalista, podrían poner en duda los principios fundamentales del tratado, como el libre comercio y la cooperación en temas como migración y derechos humanos. Zepeda Martínez advierte que si la voluntad política de los tres países integrantes se debilita, el TLCAN podría no consolidarse como se esperaba, y la región se vería afectada por un nuevo enfoque proteccionista.
Además, las declaraciones de varios gobernadores canadienses que han solicitado la salida de México del TLCAN debido a supuestas políticas comerciales incompatibles podrían agravar aún más la situación. De acuerdo con los expertos, México deberá demostrar su compromiso con las normativas comerciales internacionales, como la regulación de productos importados, especialmente los provenientes de China.
Aunque algunos académicos sugieren la posibilidad de acuerdos bilaterales entre México y sus socios comerciales, el ascenso del Partido Conservador en Canadá podría trastocar áreas clave de cooperación, como el comercio, la movilidad laboral y los acuerdos medioambientales. Santín Peña también señala que la relación entre Trudeau y el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, resultó ser una estrategia fallida, al tratar de desvincular a Canadá de México en la esfera política.
Ante este panorama incierto, México se ve obligado a preparar diversos escenarios y continuar cultivando relaciones diplomáticas con Estados Unidos, su principal socio comercial. Si bien el futuro del TLCAN parece incierto, el país deberá encontrar formas de adaptarse a los posibles cambios y seguir defendiendo sus intereses en un entorno cada vez más complejo.