Pide fortalecer a estas comunidades, las más expuestas y abandonadas frente a la inseguridad
Por Félix Muñiz

En un exhorto contundente, el senador del Partido Acción Nacional (PAN) Mario Vázquez Robles alertó que ignorar a los municipios equivale a condenar al país a un panorama de mayor violencia. Durante una reciente intervención, enfatizó la necesidad urgente de que el Gobierno federal fortalezca la seguridad local y devuelva los fondos que anteriormente permitían equipar y capacitar a las policías municipales.
“La seguridad no se combate con abrazos. México necesita policías locales fuertes, con respaldo y recursos. Urge que el Gobierno escuche a quienes enfrentan todos los días la violencia en sus comunidades”, advirtió Vázquez.
Su planteamiento toma fuerza a la luz de los datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI): seis de cada diez personas en zonas urbanas del país manifestaron sentirse inseguras en su ciudad.
Para el legislador panista, estas cifras confirman que los gobiernos municipales se encuentran prácticamente solos ante los retos de la inseguridad. Señaló que es imprescindible reforzar la coordinación entre los niveles de gobierno y redirigir recursos federales de manera prioritaria hacia lo local, para garantizar que “la seguridad real” llegue a todas las comunidades.
Vázquez también criticó el modelo centralista de seguridad adoptado por el Gobierno federal, que concentra decisiones en la Ciudad de México y deja a las regiones en una posición vulnerable ante los grupos criminales. “El modelo centralista está ahogando a los municipios. Sin municipios fuertes, no hay país que camine”, indicó. (pan.senado.gob.mx)
En ese sentido, el senador recordó que la desaparición de fondos clave como el FORTASEG puso en desventaja a las corporaciones municipales que precisamente atienden la seguridad del día a día. “Si no se les escucha ni se les apoya, no habrá seguridad ni desarrollo posible. Vamos a seguir levantando la voz hasta que el Gobierno haga su trabajo. México merece seguridad real, no discursos”, concluyó.
El llamado de Vázquez se inserta dentro de la agenda de la Comisión de Desarrollo Municipal del Senado, instancia que él preside, la cual ha definido como prioritario reforzar el federalismo y dotar a los municipios de herramientas, autonomía y recursos para desempeñar su función con eficacia.
En resumen, el senador Mario Vázquez lanza un mensaje claro: para frenar la violencia, es indispensable devolver el protagonismo a lo local. Atender el clamor de las autoridades municipales no es solo una cuestión política, sino un paso estratégico de seguridad nacional.
El GPPAN en San Lázaro presentó una iniciativa que busca modernizar la Ley de Migración y actualizar la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, para que la movilidad humana se gestione con agilidad, con transparencia y, sobre todo, con un enfoque de derechos humanos.
“Es una propuesta que nace de lo lentos, opacos y burocráticos que son los trámites migratorios en México. Las personas migrantes esperan meses a veces años para resolver su situación. Durante ese tiempo, muchas son detenidas sin haber cometido delito alguno”, señaló el legislador panista Ernesto Sánchez Rodríguez.
Lamentó que la falta de atención y política pública en este sentido obligue a quien busca una mejor vida a caer en manos de la delincuencia organizada o, desgraciadamente, son víctimas de trata, explotación o desaparición.
“No podemos permitir que el desorden institucional se convierta en cómplice del dolor humano. Nuestra iniciativa propone establecer plazos máximos de 30 días hábiles para que las autoridades resuelvan cualquier trámite migratorio”.
En la legislación, se propone que la detención migratoria sea verdaderamente una medida de último recurso nunca una rutina administrativa, y que, además, ningún niño, niña o adolescente sea privado de su libertad por motivos migratorios.
De acuerdo con el legislador chihuahuense ellos deben ser canalizados a sistemas de protección, no a estaciones migratorias. “Porque un país que encierra niños por el simple hecho de migrar no puede llamarse un país justo”.
Esta iniciativa no es sólo un cambio legal: es un cambio de paradigma. Es el mensaje de que México está del lado de los derechos humanos, del lado de las víctimas, y no de los verdugos.
“Honremos los compromisos internacionales que hemos firmado y el mandato de nuestra Constitución: poner la dignidad humana en el centro de toda política pública”.
El panista aclaró que no es una iniciativa de partido, es una iniciativa de humanidad. “No se trata de ideologías o colores, sino de empatía. De ver en cada persona migrante una historia que podría ser la nuestra. México debe mirar la migración como una oportunidad para reafirmar nuestros valores de solidaridad, justicia y respeto a la vida”.
Hoy, con esta iniciativa, añadió, damos un paso hacia una política migratoria con rostro humano. Una política que vea a la persona, no al expediente. Que escuche, no que criminalice. Que proteja, no que castigue.
La trata de personas es un delito grave, por ejemplo, en Quintana Roo, tan solo en 2024 se registraron 175 casos, lo que representa una tasa de 17 víctimas por cada 100 mil mujeres, que es la más alta de México.
Y en los primeros meses de este 2025, ya más del 30 por ciento de los casos de trata del país ocurrieron en ese estado.
“Detrás de cada número hay una historia de violencia, de engaño, de mujeres y niñas atrapadas en redes criminales que operan con total impunidad”.
Quintana Roo más allá de sus playas y destinos turísticos, es un paraíso de trata de personas de quienes no pueden transitar a otro país o están de paso y que son cooptados por el crimen organizado.
