Luciana Gandini señaló que se debe garantizar que las deportaciones se realicen con trato digno
Por Félix Muñiz
El incremento de las deportaciones de migrantes por parte de Estados Unidos ha generado preocupación entre académicos y expertos en derechos humanos, quienes subrayan la necesidad de un plan coordinado, intersectorial y multidimensional en México para hacer frente a este fenómeno.
La implementación de políticas más restrictivas por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado el reto, y especialistas como Luciana Gandini, Tomás Milton Muñoz Bravo y José Luis Valdés Ugalde coinciden en que el país debe prepararse para una situación compleja.
La coordinadora del Seminario Universitario de Desplazamiento Interno, Migración, Exilio y Repatriación Luciana Gandini, advirtió que las deportaciones y otras medidas anunciadas por el mandatario estadounidense, como la continuación del muro fronterizo y la reducción de programas de protección como DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), ponen en riesgo los derechos de los migrantes y requieren una respuesta integral.
La académica universitaria Luciana Gandini, es fundamental garantizar que las deportaciones se realicen con trato digno y que las personas deportadas, ya sea por expulsiones masivas o por su propio regreso, reciban el apoyo necesario para su reintegración en México.
En ese sentido, destacó la importancia de contar con un programa estructurado que permita una reintegración efectiva de los migrantes deportados, abordando las diferencias entre grupos, como infantes, adultos mayores o aquellos que han vivido en Estados Unidos durante varias décadas sin redes familiares en México.
La coordinadora enfatizó que cualquier estrategia para enfrentar este desafío debe ser multidimensional, involucrando a organizaciones gubernamentales, no gubernamentales, empresarios, universidades e iglesias de ambos lados de la frontera.
Por su parte, el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Tomás Milton Muñoz Bravo, afirmó que las amenazas de Trump son reales y continúan con las políticas iniciadas en su primer mandato, como la designación de cárteles criminales como terroristas y la militarización de la frontera sur.
Para Muñoz Bravo, México necesita una respuesta más clara y mayores recursos para proteger a sus connacionales deportados, al tiempo que subrayó la falta de un plan de ruta específico para garantizar la integración de los migrantes.
El académico también señaló que si el gobierno mexicano acepta el regreso del programa “Quédate en México”, es crucial que se detallen las condiciones bajo las cuales se implementará, incluyendo las ciudades sede y las medidas para garantizar los derechos humanos de las personas involucradas. Esta estrategia, en caso de ser adoptada, debe contar con un enfoque que priorice la dignidad y el bienestar de los deportados.
El investigador del Centro de Investigación Sobre América del Norte, José Luis Valdés Ugalde, expuso que el discurso de Trump está marcando el inicio de una presidencia más aislacionista y neoimperial, lo que agrava las tensiones internacionales.
Valdés Ugalde criticó la militarización de la frontera sur y la posible intervención directa de Estados Unidos en la región, lo que representa un desafío para la soberanía de México. En este contexto, el académico instó a una discusión abierta y transparente entre ambos gobiernos para abordar los efectos que las nuevas políticas estadounidenses tendrán en la migración y las relaciones bilaterales.
En conclusión, los expertos coinciden en que México debe adoptar una estrategia clara y bien coordinada para enfrentar las consecuencias de las deportaciones masivas, con un enfoque de respeto a los derechos humanos y la integración efectiva de los migrantes. La situación exige un esfuerzo conjunto que involucre a todos los sectores de la sociedad para garantizar una respuesta adecuada a la compleja realidad que enfrenta el país.