Acusa a Morena de operar como “brazo político” de los cárteles y asegura que el gobierno de Donald Trump ya analiza sanciones internacionales contra líderes vinculados al crimen organizado
Por Félix Muñiz

El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, elevó al máximo el nivel de confrontación política al asegurar que el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump podría declarar al partido Morena como una organización terrorista debido a sus presuntos vínculos con el narcotráfico y estructuras criminales en México.
En conferencia de prensa marcada por acusaciones explosivas de legisladores sinaloenses que destaparon la cloaca que se vive en esa entidad y un discurso de abierta confrontación contra el oficialismo, el legislador Alejandro Moreno afirmó que existen elementos documentados para sostener que gobiernos emanados de Morena mantienen un pacto de protección y complicidad con grupos del crimen organizado, particularmente en el estado de Sinaloa.
El líder priista sostuvo que la crisis de violencia que vive esa entidad no es producto de hechos aislados, sino consecuencia directa de una estructura criminal enquistada en el poder político. En ese contexto, volvió a señalar al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de mantener vínculos con organizaciones del narcotráfico.
“A Rocha Moya lo tienen que entregar a la justicia, lo tienen que extraditar, porque si no, están en contubernio con el crimen organizado”, sentenció Moreno ante medios nacionales e internacionales.
El dirigente del PRI aseguró que ya fueron presentadas denuncias ante autoridades de Estados Unidos, incluyendo el Departamento de Justicia, el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro, donde —dijo— se documentan operaciones políticas y electorales realizadas con apoyo de cárteles criminales.
Moreno Cárdenas afirmó que la gravedad del caso podría derivar en una acción inédita: catalogar a Morena como una organización terrorista bajo disposiciones legales estadounidenses similares a las utilizadas contra grupos extremistas internacionales.
Incluso recordó el antecedente del partido español Batasuna, al que Estados Unidos vinculó con la organización terrorista ETA por considerarlo su brazo político.
“Aquí está claro: el brazo político del partido Morena son los cárteles del crimen organizado”, lanzó.
El priista acusó que desde 2018 Morena habría permitido la infiltración del crimen organizado en procesos electorales mediante amenazas, secuestros, levantones y asesinatos de candidatos y operadores políticos.
“Alito” Moreno, señaló que las denuncias incluyen testimonios, imputaciones y documentos relacionados con presuntas redes de protección institucional en Sinaloa, donde aseguró que fiscalías, corporaciones policiacas y operadores políticos habrían sido utilizados para beneficiar intereses criminales.
También advirtió que funcionarios y gobernadores morenistas podrían enfrentar sanciones internacionales, cancelación de visas e incluso solicitudes de extradición si prosperan las investigaciones impulsadas por autoridades estadounidenses.
El dirigente priista sostuvo que México atraviesa “el peor momento” en materia de seguridad, gobernabilidad y prestigio internacional debido al supuesto pacto entre Morena y grupos criminales.
Además, criticó la pasividad de otras fuerzas políticas frente a la violencia y afirmó que el PRI es el único partido que enfrenta abiertamente al oficialismo y denuncia los presuntos nexos con el narcotráfico.
En medio de un discurso cargado de acusaciones, Moreno concluyó que la oposición no puede guardar silencio frente a lo que calificó como una “narcoestructura política” que, aseguró, amenaza la democracia, la paz y la estabilidad del país.
