Así operan los cárteles del crimen organizado en un país donde la autoridad perdió el control
Por Félix Muñiz

El ataque armado contra elementos del Servicio de Protección Federal que custodiaban el consulado de Estados Unidos en Matamoros, Tamaulipas, volvió a colocar a México en el centro de una crisis de seguridad que ya no sólo golpea a la ciudadanía, sino también a instalaciones diplomáticas extranjeras. El saldo fue devastador: un oficial asesinado y dos más heridos tras una emboscada perpetrada por sicarios cuando concluían su turno de trabajo.
Tras los hechos, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una dura crítica contra el gobierno federal y aseguró que el atentado confirma el deterioro institucional provocado por la relación permisiva entre el poder político y el crimen organizado.
“Cuando el poder se mezcla con el narco, el Estado se degrada”, sentenció el líder priista en sus redes sociales, donde responsabilizó directamente a Morena de haber permitido el fortalecimiento de los cárteles durante los últimos años.
En este sentido la Cónsul de Estados Unidos en Matamoros María Virginia Hantsch informó que su gobierno está monitoreando estos hechos violentos donde lamentablemente hay un oficial asesinado y dos lesionados.
Para el senador del PRI Alejandro Moreno, el asesinato de un agente asignado a proteger una sede diplomática estadounidense no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una estrategia fallida de seguridad y de una política de tolerancia hacia grupos criminales que hoy operan con absoluta impunidad.
“Así operan los cárteles del crimen organizado en un país donde la autoridad perdió el control”, denunció.
El legislador priista Moreno Cárdenas, aseguró que el gobierno federal está “rebasado” y acusó la existencia de redes de protección política que facilitan el crecimiento del narcotráfico dentro de las instituciones públicas. Según dijo, el problema ya no puede explicarse únicamente como incapacidad gubernamental, sino como una peligrosa convivencia entre sectores del poder y organizaciones criminales.
“Les abrieron espacio, los dejaron fortalecerse y ahora actúan con descaro”, afirmó.
La gravedad del ataque en Tamaulipas adquiere mayor dimensión por tratarse de una agresión contra personal encargado de proteger una representación diplomática de Estados Unidos, lo que además proyecta una imagen internacional de debilidad institucional y ausencia de control territorial por parte del Estado mexicano.
“Alito” Moreno sostuvo que, si realmente existe intención de recuperar la seguridad y combatir al crimen organizado, el primer paso debe ser limpiar al gobierno de funcionarios vinculados con estructuras criminales.
“El gobierno de MORENA tiene que reconocer que está infectado hasta la médula”, acusó.
El líder priista incluso planteó procesos judiciales, cárcel y extradiciones hacia Estados Unidos para quienes presuntamente colaboren con el narcotráfico desde el aparato gubernamental.
Mientras la violencia continúa escalando en estados clave como Tamaulipas, la oposición advierte que México enfrenta una crisis institucional profunda, donde el crimen organizado ya no sólo desafía al Estado, sino que parece moverse con la confianza de quien sabe que difícilmente será detenido.
