Con 441 votos a favor, San Lázaro avala cambios a la Ley Federal del Trabajo para implementar semana laboral de 40 horas en México hacia 2030
Por Félix Muñiz

En una decisión unánime, la Cámara de Diputados aprobó la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en México, una reforma que se aplicará de manera gradual, sin disminución salarial y con nuevas disposiciones para regular horas extra, descanso y control de jornadas.
Con 441 votos a favor, el Pleno avaló el proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo (LFT), en una de las modificaciones laborales más relevantes de los últimos años. La minuta, derivada de una iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, fue remitida al Ejecutivo Federal para sus efectos constitucionales.
La reforma establece que la jornada laboral máxima será de 40 horas semanales y ocho horas diarias, aunque su implementación será escalonada hasta 2030. De acuerdo con el régimen transitorio, en 2026 se mantendrán las 48 horas; en 2027 bajará a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42, y finalmente en 2030 se alcanzará la jornada de 40 horas.
El dictamen aprobado señala que la reducción busca fortalecer el bienestar de las personas trabajadoras, proteger derechos laborales y al mismo tiempo preservar la productividad de las empresas, especialmente de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), mediante una transición progresiva.
Uno de los puntos centrales es que la reducción de horas no implicará disminución de salarios, sueldos ni prestaciones. También se establece que empleadores y trabajadores podrán acordar la distribución de la jornada, siempre dentro del límite legal.
En materia de horas extraordinarias, la reforma mantiene que podrán laborarse por situaciones excepcionales, con pago adicional del 100 por ciento sobre la tarifa ordinaria. Si se supera el límite permitido, el tiempo excedente deberá pagarse con un 200 por ciento adicional. Asimismo, la suma de jornada ordinaria y extraordinaria no podrá exceder 12 horas diarias.
Otro cambio relevante es la obligación patronal de llevar un registro electrónico de jornada laboral, con horarios de entrada y salida de cada trabajador, información que podrá ser requerida por la autoridad laboral. El incumplimiento podría derivar en multas de entre 250 y cinco mil Unidades de Medida y Actualización (UMA).
La reforma también ratifica el derecho a un día de descanso por cada seis laborados con goce íntegro de salario, así como la prima dominical mínima del 25 por ciento para quienes trabajen ese día.
Durante la discusión, legisladores de Morena, PAN, PRI, PT y Movimiento Ciudadano presentaron reservas en lo particular sobre diversos artículos y transitorios, aunque varias fueron retiradas, enviadas al Diario de los Debates o desechadas.
El proyecto contempla además que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social instrumente mecanismos para monitorear y evaluar la implementación de la reducción de jornada laboral en México.
Con esta aprobación, la semana laboral de 40 horas avanza como una reforma orientada al equilibrio entre productividad, salud y conciliación entre vida laboral y personal, marcando un cambio estructural en el marco del trabajo en el país.
