El desgaste de los partidos tradicionales, la polarización y las crisis sociales abren paso a populismos y radicalismos; especialistas llaman a fortalecer políticas públicas basadas en evidencia
Por Félix Muñiz

El creciente malestar en las democracias por la falta de resultados concretos se ha convertido durante las últimas dos décadas en un factor capaz de transformar el mapa político mundial. El voto de castigo ha impulsado gobiernos de ultraizquierda, ultraderecha, populistas y movimientos antiestablishment, advirtió Alejandro Chanona Burguete, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.
Durante la conferencia “Políticas públicas desde y para América Latina: Una reflexión colectiva para impulsar este campo de estudios”, el académico Alejandro Chanona señaló que el desgaste de los partidos políticos tradicionales, la polarización, las brechas de desarrollo y las crisis de inseguridad han generado un escenario de creciente incertidumbre para las democracias.
Chanona Burguete sostuvo que Europa Occidental enfrenta un auge de radicalismos, regresiones autoritarias, populismos y liderazgos personalistas, además de nuevas disputas económicas, tecnológicas e ideológicas. En América Latina, añadió, persisten gobiernos instalados en sistemas autoritarios, lo que representa una alerta para la región.
La reflexión resulta particularmente relevante porque el descontento ciudadano no surge únicamente de las disputas ideológicas, sino también de la percepción de que las instituciones son incapaces de resolver problemas cotidianos. Cuando la democracia no produce resultados en seguridad, economía, servicios públicos o bienestar, el desencanto puede convertirse en terreno fértil para propuestas políticas que prometen soluciones inmediatas.
Ante este panorama, Chanona consideró indispensable impulsar políticas públicas basadas en evidencia, capaces de responder con rigor a los desafíos derivados de la revolución tecnológica, la inteligencia artificial y la crisis climática.
En este contexto, César Cruz Rubio, profesor asociado de la Universidad Carlos III de Madrid, destacó que México es uno de los países con mayor producción científica en materia de políticas públicas, únicamente por debajo de Brasil, y constituye un referente en lengua española.
El especialista planteó, sin embargo, que el reto no debe limitarse a producir investigaciones y publicaciones académicas. La verdadera exigencia consiste en convertir ese conocimiento en soluciones con utilidad social y capacidad para transformar las realidades de México y América Latina.
Durante el encuentro, realizado en el auditorio “Pablo González Casanova” de la FCPyS como parte del ciclo por el 75 aniversario de la institución, Cruz Rubio llamó a construir un campo de conocimiento más vinculado con las necesidades regionales.
La advertencia de los especialistas invita a una reflexión de fondo: fortalecer la democracia requiere recuperar su capacidad para resolver problemas. La investigación científica, la evidencia y las políticas públicas pueden ser herramientas decisivas para cerrar brechas, recuperar confianza ciudadana y evitar que el legítimo malestar social sea capitalizado por proyectos autoritarios o extremistas.
