Shadow

Estancados

Se comenta solo con…

Una nación que no se decide a resolver sus conflictos prioritarios está proyectada a vivir en el error y en el estancamiento. Vamos para ocho años exigiendo el cumplimiento de la declaración de los políticos al protestar al cargo “y si así no lo hiciere que la nación me lo demande”.

Y la exigencia es y será válida en tanto la secrecia, el ocultamiento, la mentira y la impunidad prevalezcan. Aún antes de asumir la presidencia AMLO manifestó varios compromisos/promesas que no cumplió y si defraudó.

Desde aquel “las escaleras de barren de arriba a abajo”, “la honestidad valiente”, ofrecer el litro de gasolina a 10 pesos, no militarizar al país, hasta considerar a los servicios médicos mejor que en Dinamarca, la espera al cumplimiento fue en vano y los resultados nulos.

Ni siquiera llevar a los expresidentes a juicio o convertir al AIFA en un referente mundial de operación y éxito. Regresar al pueblo lo robado fue mero chistorete frente a Segalmex, gas bienestar o la mega farmacia. Todo eso fue una estafa que no representa sanciones.

El tratamiento político y público al COVID fue más una mofa que una política pública. Y en estos meses nada avanza en las investigaciones sobre Taddei, Amilcar, Rocha Moya, Durazo, Bartlett, Fernández Noroña, Adán Augusto, los López Beltrán, Cuauhtémoc Blanco, Nahle, Barranco y una larga fila de sospechosos de corrupción e ineficiencia que quedan cubiertos por discursos demagógicos y tramposos.

Veamos en el caso Taddei en donde debería de presentarse resultados de auditorías y carpetas de investigación y de ser necesario girar una orden de aprehensión, la discusión presidencial no se centra en la serie de ilícitos sino en quien la apoyó para llegar  al cargo y sujetar a la funcionaria a un abandono partidista de la forma más grotesca.

El mismo tratamiento para los antes mencionados que diluyen sus desfalcos en debates estériles sin llegar a nada. Así todo es cosmético, todo queda en el anecdotario y en falsas acusaciones al pasado cuando la sangría institucional es actual. Cada semana las pifias son mayúsculas y poco se informa en las mañaneras sobre avances o proyectos que permitirán que el país sea mejor y se recupera la confianza y seguridad pública.

Las espectaculares iniciativas oscilan entre registrar a las mascotas, pagar la gasolina con tarjetas de crédito o amenazar la seguridad de la propiedad privada.

El mesías, el gran transformador, el creador de la moral republicana es el único expresidente escondido y su familia y cercanos perseguidos. La presidenta (con a) diluyendo escándalos y su partido en abierta confrontación. Y el país a la deriva, sin un sólido Estado de Derecho y una cadena de grupos delincuenciales que son más perseguidos por gobiernos extranjeros que por el propio.

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