La ANCH, la AMHM y el CNET advierten pérdida de competitividad, menor llegada de viajeros de alto gasto y recortes presupuestales; piden una mesa de trabajo con Hacienda, Sectur y legisladores para financiar la promoción internacional y fortalecer la infraestructura turística
Por Félix Muñiz

El diagnóstico del Gobierno federal sobre la actividad turística en México está incompleto y no refleja los problemas que enfrentan los principales destinos del país, advirtieron representantes de la hotelería nacional, quienes alertaron sobre la pérdida de competitividad, la caída del turismo aéreo y la insuficiencia de recursos para promocionar la marca México en los mercados internacionales.
La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) y el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), junto con representantes hoteleros de Los Cabos, Puerto Vallarta y el Caribe mexicano, presentaron el diagnóstico Hotelería en México: retos para recuperar la demanda y la conectividad de los principales destinos turísticos.
El documento expone una contradicción que cuestiona la lectura optimista de las cifras oficiales: entre enero y julio de 2026, la llegada de turistas internacionales aumentó 4.5%, pero los visitantes que ingresaron por vía aérea disminuyeron 4.6%, pese a que representan alrededor de 80% de las divisas turísticas.
Jorge Paoli, presidente de la ANCH, advirtió que el crecimiento general de visitantes no debe ocultar la pérdida de viajeros que generan mayor derrama económica. Entre enero y agosto, el gasto promedio del turista aéreo fue de 1,292.7 dólares, frente a 87 dólares de los cruceristas y 54.1 dólares de los excursionistas fronterizos.
La diferencia evidencia que contar llegadas no basta para medir el desempeño turístico. Si México recibe más visitantes, pero pierde turistas de mayor gasto, el resultado puede ser una menor generación de divisas y una presión creciente sobre los empleos vinculados con hoteles, restaurantes, transporte y comercio.
México pierde terreno frente a otros destinos
Las cifras de los principales centros turísticos reflejan el deterioro señalado por el sector. Entre enero y agosto, los pasajeros internacionales disminuyeron 6.1% en Cancún y 8% en Los Cabos; en Puerto Vallarta, el tráfico internacional cayó 19.4%.
En Los Cabos, Armando García, presidente de la Asociación de Hoteles de Los Cabos, informó que entre enero y agosto el aeropuerto recibió 1.52 millones de pasajeros internacionales, 8% menos que en 2025, con una caída de 16.6% solo en agosto, principalmente por el mercado estadounidense. Las nuevas rutas desde Frankfurt y Panamá suman, pero no alcanzan a compensar esa baja.
De acuerdo con estimaciones del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC), México podría recibir 1.1 millones de turistas aéreos menos durante 2026. En agosto, además, se registraron 13,168 empleos hoteleros formales menos que en el mismo mes del año anterior.
El mercado estadounidense concentra buena parte de la preocupación. Entre enero y agosto, las llegadas aéreas procedentes de ese país disminuyeron 10.4%, mientras los viajes de estadounidenses a México retrocedieron 10.2%. En contraste, sus desplazamientos a Europa crecieron 1.1%.
La participación mexicana en los viajes aéreos internacionales de estadounidenses volvió a 16.4%, lejos del 35.9% alcanzado en 2021. Para los empresarios, esta pérdida de preferencia obliga a revisar la estrategia de promoción, conectividad y atención a la percepción de inseguridad.
La situación también coincide con el retroceso de México en el Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo 2026 del Foro Económico Mundial, donde pasó al lugar 41 de 110 economías, seis posiciones menos que en 2024. En el ranking de marca país de Brand Finance, descendió del sitio 13 en 2017 al 20 en 2026.
Menos presupuesto y mayores costos para viajar
Otro punto crítico es la reducción de los recursos públicos destinados al sector. El presupuesto turístico, sin considerar el Derecho de No Residente (DNR), pasó de 5,037 millones de pesos en 2012 a 1,851.3 millones previstos para 2027, de acuerdo con las cifras presentadas por las organizaciones.
Mientras México dispone de alrededor de 25 millones de pesos para promoción, los empresarios contrastaron esa cantidad con los recursos que destinan otros países competidores, como República Dominicana, Turquía y España.
A esta limitación se suma el incremento del DNR aprobado por la Cámara de Diputados para 2027, de 983 a 1,158 pesos por persona, equivalente a 17.8%. La minuta se encuentra en el Senado. Con esa cuota, una familia de cuatro integrantes pagaría 4,632 pesos únicamente por este derecho.
La controversia no se limita al monto: la distribución prevista asigna 57% de la recaudación a Defensa, 15% al Instituto Nacional de Migración y 28% a la Tesorería de la Federación, sin una partida específica para promoción turística.
Antonio Cosío Pando, presidente del CNET, sostuvo que la competitividad depende de la conectividad, la infraestructura, la seguridad, la promoción y la certidumbre para invertir.
Miguel Ángel Fong, titular de la AMHM, agregó que la promoción beneficia a toda la economía local: según su estimación, solo 20 centavos de cada peso gastado por un turista se quedan en el hotel.
Empresarios piden diálogo y financiamiento
Ante este panorama, las organizaciones propusieron instalar una mesa de trabajo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Turismo, encabezada por Josefina Rodríguez Zamora, y legisladores, incluido el Senado, para establecer mecanismos de financiamiento destinados a la promoción internacional y la infraestructura.
La referencia planteada es una inversión de entre 105 y 240 millones de euros, en un rango comparable con el gasto promocional de España y Turquía.
El reto para las autoridades consiste en conciliar la recaudación fiscal con la necesidad de mantener a México como un destino competitivo. Si el país aspira a ocupar el quinto lugar mundial por llegada de turistas internacionales, como plantea el Plan México, deberá explicar cómo alcanzará esa meta con menos presupuesto turístico, mayores costos para los viajeros y una estrategia de promoción que el sector empresarial considera insuficiente.
El turismo representa 8.7% del PIB nacional y genera ocupación para cerca de cinco millones de personas, además de tener una participación relevante en el empleo de mujeres y jóvenes. Por ello, la advertencia hotelera trasciende los intereses empresariales: está en juego la capacidad de los destinos mexicanos para sostener empleos, atraer divisas y distribuir los beneficios económicos entre sus comunidades.
La discusión de fondo es si la política turística se evaluará por el número total de visitantes o por su capacidad para generar mayor gasto, conectividad, inversión y bienestar. Las cifras presentadas por el sector exigen una revisión del diagnóstico oficial y una estrategia de largo plazo que vincule presupuesto, promoción y competitividad.
