Morena busca evitar el desgaste político en el Senado mientras la oposición acusa intentos de encubrir el escándalo
Por Félix Muñiz

El coordinador de los senadores de Morena Ignacio Mier Velazco confirmó que el senador morenista Enrique Inzunza solicitará licencia temporal a su cargo, luego de la controversia generada por la presunta existencia de una orden de extradición en su contra.
La decisión, reconoció el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier, busca evitar que el caso desvíe la atención de las reformas constitucionales que actualmente discute el Senado de la República.
El legislador morenista por el Estado de Puebla Mier Velazco calificó la medida como “prudente y sensata”, con el objetivo de preservar “la discusión en el Pleno y un debate de altura”. Sin embargo, la determinación también exhibe la presión política que enfrenta Morena ante un nuevo episodio que golpea la credibilidad de algunos de sus integrantes.
Durante una entrevista con medios de comunicación, Ignacio Mier admitió que ya sostuvo conversaciones con Inzunza sobre la conveniencia de separarse temporalmente del cargo para evitar confrontaciones y protestas durante las sesiones legislativas.
“Sí, es una decisión prudente, sensata, con toda la intención de preservar el Recinto, la discusión en el Pleno y un debate de altura”, sostuvo el senador morenista.
Aunque Mier insistió en que no existen pruebas concluyentes contra Enrique Inzunza y defendió su derecho a responder ante cualquier señalamiento judicial, el anuncio dejó en evidencia el costo político que el caso representa para Morena en un momento clave para la aprobación de reformas constitucionales en materia judicial y electoral.
El líder parlamentario también aprovechó para lanzar críticas contra el PRI y el PAN, acusándolos de intentar convertir el tema en un “circo” político para distraer la atención de las reformas impulsadas por la mayoría oficialista. Incluso recordó los enfrentamientos ocurridos durante anteriores discusiones sobre la reforma judicial, señalando que la oposición busca provocar desorden en el Senado.
No obstante, para diversos sectores políticos y analistas, el hecho de que un senador tenga que pedir licencia en medio de cuestionamientos relacionados con una presunta orden de extradición representa un nuevo golpe a la narrativa de combate a la corrupción y transparencia que Morena ha defendido desde su llegada al poder.
Mientras Morena intenta contener el impacto político del caso, la salida temporal de Enrique Inzunza abre un nuevo frente de desgaste para el oficialismo, justo cuando el Senado se prepara para discutir reformas consideradas prioritarias para el gobierno federal.
