Sostuvo que la relación con Estados Unidos debe basarse en el respeto y la cooperación, mientras destacó la reforma constitucional que contempla la injerencia extranjera como causal de nulidad electoral
Por Félix Muñiz

La unidad de los mexicanos frente a las presiones externas es fundamental para proteger la soberanía nacional, la economía y los derechos de los connacionales en el extranjero, afirmó Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado de la República.
Sin embargo, el llamado a cerrar filas también plantea el reto de traducir la defensa de los intereses nacionales en acuerdos verificables y una política exterior que combine firmeza con diálogo.
El legislador de Morena por el Estado de Puebla Ignacio Mier sostuvo que ningún gobierno, organización o interés extranjero debe intervenir en los procesos electorales de México ni intentar modificar la voluntad popular, al considerar que las decisiones políticas del país corresponden exclusivamente a sus ciudadanos.
Mier Velazco señaló que México enfrenta desafíos económicos, comerciales, migratorios, políticos y de seguridad que requieren responsabilidad institucional, serenidad y capacidad de negociación. En ese contexto, destacó la participación del Senado en el análisis de la política exterior y en el acompañamiento de las decisiones del Ejecutivo federal para proteger los intereses nacionales.
No obstante, la unidad nacional no se agota en los pronunciamientos ni supone eliminar las diferencias políticas. Su alcance depende de la capacidad de las instituciones para construir consensos, transparentar sus decisiones y rendir cuentas, especialmente cuando están en juego asuntos sensibles como la seguridad, el comercio y la relación bilateral con Estados Unidos.
Mier reconoció que el vínculo con el vecino del norte tiene importancia estratégica para ambas naciones, pero insistió en que debe desarrollarse sobre bases de respeto mutuo, responsabilidad compartida y reconocimiento pleno de la independencia mexicana.
México, afirmó, puede dialogar y cooperar con sus socios internacionales sin subordinación. La distinción es relevante en una relación marcada por intereses económicos y migratorios compartidos, en la que la defensa de la soberanía exige tanto capacidad de negociación como claridad en los compromisos asumidos.
El senador también recordó que el 29 de mayo pasado, la Cámara Alta aprobó una reforma constitucional para incorporar como nueva causal de nulidad electoral la acreditación de actos de intervención o injerencia extranjera destinados a influir en los resultados de los comicios.
La medida busca proteger la integridad de los procesos democráticos y garantizar que sus resultados respondan a la voluntad popular. Su aplicación, sin embargo, requiere procedimientos claros, pruebas suficientes y criterios jurídicos que permitan distinguir entre una injerencia extranjera y otras formas de interacción internacional.
En ese sentido, el desafío para las instituciones mexicanas consiste en defender la soberanía sin restringir injustificadamente el debate público ni la cooperación legítima con otros países. La unidad que plantea Mier tendrá que reflejarse en instituciones sólidas, diálogo político y decisiones que fortalezcan la confianza ciudadana.
