Denuncia que Morena utiliza los Programas del Bienestar como estrategia de compra de voluntades rumbo a las elecciones de 2027 y exige vigilancia permanente del INE
Por Félix Muñiz

La diputada federal del PAN, Paulina Rubio, lanzó una severa crítica contra el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum al asegurar que el arranque de los pagos correspondientes al bimestre julio-agosto de 2026 de los Programas del Bienestar forma parte de una estrategia de “mapachería electoral” para favorecer a Morena de cara al proceso electoral de 2027.
La legisladora dejó en claro que Acción Nacional no está en contra de la política social ni de los apoyos destinados a los sectores más vulnerables del país; sin embargo, sostuvo que el problema radica en el presunto uso político de los recursos públicos para influir en la decisión de los ciudadanos.
“Así van a operar de cara a la elección en puerta del 2027; al puro estilo de Ariadna Montiel, que fue la secretaria de Bienestar y ahora está en Morena, se ha instruido encender la maquinaria clientelar”, afirmó la diputada panista.
Rubio aseguró que, con el adelanto de las actividades políticas de Morena y el proceso de registro anticipado de sus aspirantes, existen señales de una estrategia orientada a posicionar a sus candidatos antes de los tiempos establecidos por la legislación electoral.
La legisladora sostuvo que resulta indispensable reforzar la vigilancia sobre la aplicación de los recursos públicos para evitar que los Programas del Bienestar sean utilizados con fines electorales.
“Además de sus narcopactos, ahora le apuestan por mantener la estrategia de compra de voluntades y amenazas”, declaró la diputada, al insistir en que las autoridades electorales deberán actuar con firmeza para impedir cualquier posible desviación de recursos.
Por su parte, el diputado local del PAN, Raúl Torres Guerrero, hizo un llamado para que el Gobierno Federal mantenga absoluta imparcialidad durante la entrega de los apoyos sociales y garantice que éstos no sean aprovechados por el partido en el poder para coaccionar el voto de la ciudadanía.
El legislador agregó que tampoco permitirá que, entre los mexicanos residentes en el extranjero, los programas sociales sean utilizados como mecanismo de presión política o condicionamiento electoral.
A su vez, el consejero nacional del PAN, Rafael Calderón Jiménez, sostuvo que los organismos encargados de garantizar la democracia deberán fortalecer la supervisión durante la distribución de los recursos públicos.
Indicó que será indispensable que todos los partidos políticos permanezcan atentos al desarrollo del proceso y que el Instituto Nacional Electoral mantenga una vigilancia permanente para impedir que los Programas del Bienestar sean utilizados como moneda de cambio en favor de los aspirantes que Morena impulse rumbo a la elección de 2027.
Con estas declaraciones, el PAN elevó el tono de sus señalamientos contra el Gobierno Federal y advirtió que dará seguimiento puntual al manejo de los programas sociales, al considerar que cualquier uso electoral de estos recursos representaría un atentado contra la equidad de la contienda y la libre voluntad de los ciudadanos.
