Shadow

La asistencia de Claudia Sheinbaum a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia puede ser desastrosa para Mexico: Alejandro Moreno

Podría tensar la relación estratégica con Estados Unidos y afectar la certidumbre económica

Por Félix Muñiz

 

 

En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y reconfiguraciones comerciales, la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de asistir a una cumbre política en Barcelona ha encendido alarmas en la oposición.

El senador del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, no ha dudado en calificar la posible participación como un “error” de política exterior que podría enviar señales negativas a Estados Unidos, principal socio comercial de México.

 

 

Entrevistado en el Senado de la Republica el legislador priista Alejadnro Moreno sostuvo que el gobierno actual está “ideologizando” una relación que históricamente ha sido pragmática y estratégica.

La crítica del dirigente nacional del PRI Moreno Cárdenas  crítica no es menor: más del 80% de las exportaciones mexicanas dependen del mercado estadounidense, lo que convierte cualquier gesto diplomático en un mensaje con implicaciones económicas directas.

La preocupación central del líder priista radica en el simbolismo político de la cumbre. “Alito” Moreno, afirmó que reunirse con dirigentes y presidentes que mantienen “profundas y claras diferencias” con el gobierno estadounidense podría interpretarse como un alineamiento ideológico innecesario. En diplomacia, insiste, “las fotos cuentan”, y una imagen mal contextualizada puede traducirse en incertidumbre para inversionistas y socios comerciales.

Más allá del tono alarmista, la crítica apunta a un dilema estructural en la política exterior mexicana: ¿debe el país diversificar sus alianzas o priorizar su relación con América del Norte? Para Moreno, la respuesta es clara. En su visión, México no puede darse el lujo de enviar señales ambiguas en un momento en que se juega la estabilidad del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá.

Sin embargo, la postura del senador también revela una narrativa política familiar: la reivindicación de la experiencia del PRI en materia internacional. Al afirmar que, de estar en el poder, su partido mantendría una “extraordinaria relación” con Estados Unidos, Moreno no solo critica, sino que posiciona al PRI como garante de estabilidad y certidumbre. El problema es que este argumento ignora las transformaciones del orden global, donde las relaciones multilaterales y la diversificación de socios son cada vez más relevantes.

La pregunta de fondo es si la asistencia a esta cumbre realmente compromete los intereses nacionales o si la crítica responde más a una estrategia política interna. Moreno cuestiona qué beneficios concretos puede obtener México de esa reunión: ¿habrá crecimiento económico, inversión o generación de empleo? Su respuesta es tajante: no.

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *