Califica como preocupante la decisión del INE de ordenar el retiro de publicaciones en redes sociales y advierte riesgos para la libertad de expresión
Por Félix Muñiz

La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, lanzó una severa crítica a la reciente determinación de la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE) de ordenar el retiro de nueve publicaciones en redes sociales, al considerar que esta medida abre la puerta a una preocupante interpretación de las facultades de la autoridad electoral y pone en riesgo la libertad de expresión en México.
Al abordar el tema, la legisladora del PAN Kenia López sostuvo que las autoridades electorales deben ser árbitros de la contienda, no censores del debate público, al advertir que la democracia pierde fortaleza cuando las instituciones encargadas de garantizar la equidad electoral terminan interviniendo en el contenido del debate político.
Aunque manifestó su respeto por la autonomía del INE y reconoció que la libertad de expresión, como cualquier otro derecho, tiene límites previstos en la Constitución, López Rabadán enfatizó que cualquier restricción debe ser verdaderamente excepcional, plenamente justificada y aplicada bajo criterios estrictos de legalidad, necesidad y proporcionalidad.
La diputada panista calificó como especialmente preocupante que el órgano electoral haya ordenado retirar nueve publicaciones bajo el argumento preliminar de que podrían constituir calumnia por hacer referencias a organizaciones políticas. A su juicio, esa determinación envía un mensaje que puede inhibir la crítica pública y generar un efecto de autocensura entre ciudadanos, periodistas y actores políticos.
En un tono de crítica severa, López Rabadán recordó que el propio Tribunal Electoral ha establecido en diversas resoluciones que el debate político debe tolerar expresiones fuertes, incómodas e incluso perturbadoras, pues forman parte del ejercicio democrático y del derecho de la sociedad a confrontar ideas y cuestionar a quienes participan en la vida pública.
La legisladora subrayó además que México atraviesa una profunda crisis de violencia y enfrenta una creciente preocupación social por la posible intervención del crimen organizado en los procesos políticos, circunstancias que, afirmó, hacen indispensable proteger el debate público y no restringirlo. “La respuesta frente a una acusación debe ser la evidencia, la rendición de cuentas y el debate, nunca la censura”, enfatizó.
Asimismo, reconoció la importancia de combatir la desinformación conforme a la ley, pero advirtió que esa responsabilidad no puede convertirse en un mecanismo para limitar la investigación periodística, el escrutinio ciudadano o la crítica legítima hacia el poder.
Finalmente, Kenia López Rabadán sostuvo que México necesita una autoridad electoral sólida, autónoma e imparcial, pero no una institución que termine definiendo qué críticas pueden expresarse y cuáles deben desaparecer del espacio público. Desde su perspectiva, cuando una autoridad comienza a decidir qué palabras pueden pronunciarse, el riesgo para la democracia deja de ser hipotético y se convierte en una amenaza real para las libertades políticas y el derecho de los ciudadanos a participar plenamente en el debate nacional.
