Ofrecen experiencias únicas para observar ballenas en libertad durante los meses de verano
Por Félix Muñiz

Para quienes buscan vivir el verano rodeados de naturaleza, pocos espectáculos resultan tan impresionantes como observar una ballena en libertad. Entre julio, agosto y septiembre, distintos destinos del planeta se convierten en escenarios privilegiados para contemplar a estos gigantes marinos durante sus rutas migratorias.
El avistamiento de ballenas permite conocer de cerca la riqueza de los océanos y disfrutar experiencias de contacto con la naturaleza que difícilmente se olvidan. Después de décadas de caza comercial, diversas poblaciones de cetáceos han mostrado signos de recuperación, haciendo de sus migraciones uno de los grandes atractivos del turismo de naturaleza.
Para disfrutar esta actividad de manera responsable, es recomendable elegir operadores que respeten protocolos de conservación y bienestar animal. Certificaciones como la Responsible Whale & Dolphin Watching Certification, de la World Cetacean Alliance, o el distintivo High-Quality Whale-Watching de ACCOBAMS, pueden ser referencias para identificar servicios comprometidos con buenas prácticas.
Húsavík, Islandia
Durante el verano, las aguas de Húsavík, al norte de Islandia, ofrecen uno de los mejores escenarios europeos para el avistamiento de ballenas. La bahía de Skjálfandi recibe especies como ballenas jorobadas y minke y, con suerte, también ballenas azules. Las largas jornadas de luz permiten aprovechar ampliamente las excursiones marítimas.
Hervey Bay, Australia
Entre julio y octubre, miles de ballenas jorobadas llegan a Hervey Bay durante su migración anual. Agosto y septiembre son meses especialmente atractivos para observarlas, incluso junto a sus crías. El destino australiano combina paisajes costeros con una experiencia de turismo de naturaleza responsable.
Baja California Sur, México
México ocupa un lugar destacado entre los mejores destinos para observar cetáceos. Las costas y lagunas de Baja California Sur reciben diferentes especies durante sus migraciones. Aunque la temporada de ballena gris se concentra principalmente en invierno, la península mantiene una importante diversidad de cetáceos y oportunidades de avistamiento durante distintas épocas.
Tonga
Entre julio y octubre, las cálidas aguas de Tonga reciben a las ballenas jorobadas que llegan durante su migración. El archipiélago del Pacífico Sur destaca porque, bajo condiciones y regulaciones específicas, existen experiencias que permiten entrar al agua para observarlas de cerca.
Así, desde Islandia hasta México y Tonga, estos destinos demuestran que el avistamiento responsable de ballenas puede convertirse en una aventura inolvidable y, al mismo tiempo, en una oportunidad para valorar y proteger la vida marina.
