Con o sin Mundial, los servidores públicos debemos trabajar para que las madres buscadoras encuentren a sus hijos
Por Félix Muñiz

La presidenta de la Cámara de Diputados sostiene que la atención a las familias de desaparecidos debe traducirse en acciones concretas, sensibilidad institucional y resultados en materia de justicia
En medio del debate público sobre la atención gubernamental a las madres buscadoras, la diputada del PAN Kenia López planteó que el desafío va más allá de los posicionamientos políticos o de la visibilidad mediática de los encuentros con colectivos de búsqueda.
Para la legisladora, el centro de la discusión debe estar en la capacidad del Estado para ofrecer justicia, acompañamiento y resultados a quienes enfrentan la desaparición de un familiar.
Las declaraciones surgen luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara que atiende a madres buscadoras, aunque sin hacer publicidad de dichos encuentros. Frente a ello, López Rabadán sostuvo que la prioridad debe ser fortalecer las instituciones encargadas de atender esta crisis humanitaria y garantizar una respuesta efectiva a las víctimas.
La legisladora recordó su experiencia como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el Senado, etapa en la que tuvo contacto directo con madres buscadoras y conoció de primera mano el impacto que provoca la desaparición de una persona en todo su entorno familiar.
“Una vez que un hijo desaparece, no solamente desaparece para la madre; el dolor impacta a toda la familia”, expresó al relatar testimonios que marcaron su trayectoria como servidora pública.
Desde una postura crítica, aunque sin confrontación directa con el gobierno federal, López Rabadán insistió en que todos los servidores públicos tienen la obligación de atender a las madres buscadoras con respeto y empatía. Asimismo, consideró que cualquier discusión pública debe evitar comparaciones que minimicen la gravedad de la crisis de desapariciones que enfrenta México.
La presidenta de la Cámara de Diputados afirmó que el país requiere instituciones sólidas, presupuestos suficientes y mecanismos eficaces para apoyar la búsqueda de personas desaparecidas. A su juicio, la meta no sólo debe ser ayudar a quienes actualmente buscan a sus familiares, sino evitar que nuevas familias se sumen a esta dolorosa realidad.
“Yo apelo a que podamos tener las instituciones necesarias, la sensibilidad y la humanidad suficiente para recibir a las madres buscadoras, para escucharlas, pero sobre todo para garantizarles justicia”, subrayó.
Las declaraciones reavivan el debate sobre la responsabilidad del Estado frente a la crisis de desapariciones en México. Más allá de las diferencias políticas, el reclamo de los colectivos de búsqueda continúa apuntando hacia una misma exigencia: verdad, justicia y resultados concretos para miles de familias que siguen esperando respuestas.
