El legislador del PAN por Michoacán cuestionó la postura del Gobierno mexicano en la OEA y acusó a Alejandro Encinas de alejar al país de la defensa de la democracia y los derechos humanos
Por Félix Muñiz

La abstención de México ante la crisis democrática en Nicaragua dentro de la Organización de los Estados Americanos (OEA) generó críticas desde la oposición. El senador del PAN por Michoacán calificó como “vergonzosa” la postura mexicana y cuestionó que el Gobierno federal evite asumir una posición firme frente a las denuncias sobre deterioro democrático en ese país centroamericano.
El legislador panista Marko Cortés sostuvo que la decisión coloca nuevamente a México, desde su perspectiva, “en el lado equivocado de la historia”, al considerar que la política exterior mexicana se ha alejado de principios relacionados con la defensa de la democracia y los derechos humanos.
Las críticas fueron dirigidas también contra Alejandro Encinas, a quien el senador señaló por respaldar una posición que, según afirmó, contradice valores que anteriormente había promovido en el ámbito público.
El panista consideró que la situación que enfrenta Nicaragua no puede reducirse a una discusión diplomática ni ser ignorada mediante declaraciones políticas. En particular, cuestionó que el Gobierno mexicano mantenga una postura que, desde su perspectiva, termina minimizando la crisis democrática que vive la nación centroamericana.
“¿Hasta cuándo el gobierno mexicano seguirá haciendo la vista gorda ante dictaduras?”, cuestionó el senador, al advertir que México debería asumir una posición más clara frente a gobiernos señalados por vulneraciones democráticas y de derechos humanos.
Cortés Mendoza afirmó que la población nicaragüense no necesita discursos destinados a negar o minimizar su realidad, sino que requiere que la comunidad internacional mantenga atención sobre las condiciones políticas y sociales del país.
La postura del senador del PAN se suma a las críticas de sectores de la oposición que han cuestionado la política exterior del Gobierno de México frente a regímenes latinoamericanos señalados por organismos internacionales y actores políticos por restricciones a libertades democráticas.
Desde esta perspectiva, la abstención de México en la OEA representa una oportunidad perdida para que el país ejerza un liderazgo regional basado en la defensa de los derechos humanos y las instituciones democráticas.
El debate también reabre la discusión sobre los alcances de la política exterior mexicana y el equilibrio entre los principios de no intervención y la responsabilidad internacional de promover el respeto a los derechos humanos.
Para el senador panista, México no debería permanecer indiferente ante la crisis democrática en Nicaragua. A su juicio, guardar silencio o abstenerse frente a situaciones de esta naturaleza puede terminar debilitando la autoridad moral del país en América Latina.
