Legisladores del PAN sostienen que la revisión del tratado comercial refleja el deterioro institucional de México y cuestionan la estrategia diplomática del gobierno federal
Por Félix Muñiz

La diputada federal del PAN, Paulina Rubio, responsabilizó al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum de la incertidumbre generada en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al asegurar que las tensiones en la revisión del principal acuerdo comercial de América del Norte son consecuencia de las decisiones políticas adoptadas por Morena y de la defensa de presuntos “narcopolíticos” vinculados a administraciones anteriores.
Durante un pronunciamiento público, la legisladora panista Palina Rubio sostuvo que el escenario que enfrenta el T-MEC responde al deterioro institucional que, a su juicio, ha provocado Morena desde su llegada al poder.
“Morena ha destruido el sistema de salud, la economía, la democracia, el sistema educativo y el sistema de justicia. Ahora vemos la destrucción de un importantísimo aparato comercial que permitía el progreso de las naciones y, particularmente, de México”, afirmó.
Paulina Rubio señaló que el país está perdiendo décadas de trabajo destinadas a consolidar a México como una potencia comercial y un socio confiable para Estados Unidos y Canadá. En ese sentido, criticó que el gobierno federal privilegie intereses políticos sobre la estabilidad económica del país.
La legisladora panista aseguró que la administración federal optó por proteger a “narcogobiernos” y a funcionarios presuntamente relacionados con actos de corrupción, en lugar de fortalecer la posición de México durante las negociaciones comerciales con sus principales socios económicos.
Asimismo, consideró que llevar posturas ideológicas a la mesa de negociación afectó a millones de mexicanos y a las cadenas de producción e intercambio comercial que dependen del mercado de América del Norte.
En el mismo acto, el diputado migrante del PAN, Raúl Torres Guerrero, afirmó que Morena antepuso la protección de sus “narcopolíticos” y de exfuncionarios del gobierno de Andrés Manuel López Obrador al futuro económico de más de 120 millones de mexicanos, así como de los connacionales que residen en Estados Unidos y Canadá.
Torres Guerrero sostuvo que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, vigente desde 1994 y posteriormente modernizado como T-MEC, representaba una oportunidad para fortalecer la competitividad regional. Sin embargo, acusó al actual gobierno de desperdiciar esa posibilidad al privilegiar intereses partidistas sobre los intereses nacionales.
El legislador también aseguró que las decisiones adoptadas durante la revisión del acuerdo tendrán repercusiones económicas para millones de familias mexicanas, debido a la estrecha integración comercial entre los tres países.
Además, criticó que el gobierno federal no incorporara las propuestas de la oposición, del sector productivo ni de la diáspora mexicana en Estados Unidos durante el proceso de revisión del tratado, pese a las solicitudes realizadas por el PAN.
Por su parte, el consejero panista Rafael Calderón Jiménez atribuyó parte de la responsabilidad de la situación al exembajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma Barragán, al considerar que su gestión diplomática fue insuficiente para fortalecer la interlocución con autoridades estadounidenses y con la comunidad mexicana radicada en ese país.
Las declaraciones de los representantes del PAN se producen en medio del proceso de revisión del T-MEC, uno de los principales instrumentos de integración económica de América del Norte, cuya evolución mantiene la atención de gobiernos, empresas y sectores productivos por su impacto en el comercio, la inversión y el empleo en la región.
