Advierte que la iniciativa no resolverá la crisis de justicia en México y critica que se mantenga un modelo “por tómbola, azar y acordeones”
Por Félix Muñiz

La bancada del PRI en la Cámara de Diputados confirmó que votará en contra de la Reforma al Poder Judicial impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que la propuesta no corrige los errores provocados por la reforma anterior y, por el contrario, profundiza la improvisación institucional que hoy mantiene debilitado al sistema judicial mexicano.
El coordinador parlamentario priista, Rubén Moreira Valdez, lanzó una crítica frontal al modelo planteado por Morena, al señalar que la iniciativa pretende maquillar una crisis estructural que el propio oficialismo provocó con cambios apresurados y politizados al Poder Judicial.
“Lo que tratan de resolver es una parte de los problemas que generaron”, sostuvo Moreira durante una entrevista con medios de comunicación este 19 de mayo de 2026, donde adelantó que el PRI dará “un gran debate” y presentará contrapropuestas para reconstruir un sistema judicial basado en mérito, experiencia y carrera profesional.
La principal crítica del PRI se centra en el mecanismo de selección de jueces y magistrados, al que califican como un proceso improvisado y vulnerable a intereses políticos. Moreira cuestionó que la reforma mantenga esquemas de elección que, según dijo, convierten la justicia en un juego de azar.
“No que sea por tómbola, por azar o por acordeones”, afirmó el legislador, quien además advirtió que la nueva iniciativa no eliminará las prácticas de control político en las votaciones judiciales. “Esta reforma tampoco va a eliminar los acordeones. Sencillamente va a ser acordeones más fáciles de usar”, remató.
La postura del PRI refleja el creciente desgaste político que enfrenta la reforma judicial de Sheinbaum, particularmente por las dudas sobre la capacidad técnica y autonomía de los futuros integrantes del Poder Judicial. Para la oposición, el problema de fondo no está únicamente en los jueces, sino en el colapso integral del sistema de seguridad y procuración de justicia.
Moreira acusó además que en México “se están demoliendo las instituciones” y que el país vive una erosión acelerada del Estado de Derecho. Según el legislador, sin mayor presupuesto para jueces, peritos, ministerios públicos y defensores, cualquier reforma judicial será solamente propaganda legislativa.
Mientras Morena insiste en vender la reforma como una transformación histórica, la oposición sostiene que el gobierno busca controlar políticamente a los tribunales bajo un discurso de democratización. El choque anticipa uno de los debates más ríspidos del próximo periodo legislativo, donde la justicia volverá a convertirse en campo de batalla política.
