Planteó que el gobernador solicite nuevamente licencia para permitir que la FGR concluya las investigaciones y evitar mayores costos políticos
Por Félix Muñiz

El regreso de Rubén Rocha Moya al Gobierno de Sinaloa abrió una nueva discusión dentro de Morena. El presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, pidió al mandatario estatal reconsiderar su reincorporación y solicitar nuevamente licencia, con el propósito de permitir que la Fiscalía General de la República (FGR) concluya las investigaciones relacionadas con diversos servidores públicos.
La petición adquiere relevancia porque proviene de uno de los principales dirigentes legislativos de Morena y plantea una salida política distinta a la continuidad de Rocha Moya en el cargo.
El legislador de Morena por el Estado de Zacatecas Ricardo Monreal consideró que la decisión del gobernador fue “personalísima” y sostuvo que ni la presidenta Claudia Sheinbaum ni el Gobierno Federal participaron en ella.
“Yo espero que el gobernador Rocha Moya pueda reconsiderar su decisión y pueda solicitar licencia para que permita que la Fiscalía General de la República concluya las investigaciones”, expresó.
Más allá de la disputa política, el planteamiento de Monreal coloca sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿qué resulta más conveniente para las instituciones cuando existen investigaciones abiertas y una reincorporación genera controversia pública? Para el legislador, la respuesta pasa por evitar que una determinación individual termine involucrando políticamente a otras autoridades.
Monreal respaldó la postura de la Secretaría de Gobernación respecto a que el regreso de Rocha Moya obedeció exclusivamente a una decisión personal. También rechazó que el Gobierno Federal hubiera autorizado, tolerado o conocido previamente la reincorporación.
El coordinador parlamentario sostuvo que la controversia puede generar interpretaciones y especulaciones capaces de afectar la imagen del Estado mexicano y de la propia presidenta. Por ello, insistió en que las consecuencias políticas de la decisión no deben trasladarse al Gobierno Federal.
El legislador también subrayó que Claudia Sheinbaum ha establecido como principio no permitir actos de impunidad ni excepciones en la aplicación de la ley. Bajo esa lógica, consideró necesario evitar cualquier circunstancia que pudiera interpretarse como una protección política hacia funcionarios investigados.
En un contexto de cuestionamientos sobre las instituciones y el Estado de Derecho, Monreal advirtió que los adversarios del gobierno podrían utilizar el caso para reforzar sus críticas.
Por ello, su llamado a Rocha Moya no sólo representa una consideración política, sino también una advertencia sobre el costo institucional que puede tener su permanencia mientras avanzan las investigaciones de la FGR.
“Ojalá y se pueda reflexionar”, expresó Monreal, dejando abierta la posibilidad de que el gobernador de Sinaloa vuelva a separarse temporalmente del cargo para favorecer el desarrollo de las investigaciones.
