Shadow

Se comenta solo con… Inicia la despedida

Se dice fácil pero ya pasaron ocho años de la rectoría de Enrique Graue y como nunca, por nocivos factores externos y la cobardía de muchos que tendrían la obligación de defenderla, la Universidad podría perder sus valores más preciados como la libertad de cátedra, la pluralidad y diversidad, en pocas palabras: su autonomía. Estamos a casi tres meses para  el proceso formal  de sucesión dentro de un marco de ataques injustos y argumentaciones sin comprobación que caen desde lo personal hasta lo institucional. Legisladores trasnochados intentan modificar la ley orgánica con tal debilidad que luego se escudan en cambiar una iniciativa por una mera ocurrencia. En la

En la  reciente sesión del Consejo Universitario, el rector se despidió del máximo órgano universitario. Fue enfático, cordial siempre, pero claro en que en las próximas semanas  por venir “es posible que sigamos escuchando voces que quieran moldear, a su manera, la forma en que la Universidad toma decisiones y se gobierna a sí misma. Una alerta frente a una elaborada tempestad que se pretende crear desde el interior mismo de Palacio Nacional. La idea central es colocar en la rectoría a un personaje servil a los intereses de AMLO afín y por ello se perfilan individuos paristas, activistas y recetadores del pasado, exmiembros del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), ligados familiar, moral y sentimentalmente a Claudia Sheinbaum. Sujetos que ya ahora en sus discursos, nada nuevo ante la corriente morenista, anticipan que todo lo hecho, todo lo pasado es materia de demolición.

No hay proyecto, es comentar críticas y difamaciones. Hablan incluso de lo que llaman rompimiento de la comunidad académica con el alumnado y sostienen la tesis amlistas de la “derechización” de las cátedras. Activistas como Imanol Ordorica, Antonio de los Santos y Rosaura Ruiz Muy cercanos incluso a Marti Batres buscan acomodarse promoviendo que sea por elección el nombramiento del próximo rector anulando la categoría y presencia de la Junta de Gobierno. No es extraño que bajo las aguas de mencione el nombre incluso de Rosaura Martinez Ruiz (hija de Martinez de la Roca y de Rosaura Ruiz) como aspirante. Casualmente “el pino” muy ligado a Carlos Imaz ex marido de Sheinbaum y a Claudia, los tres exalcaldes de Tlalpan. Así el doctor Graue llama a los universitarios a “rechazar intereses ajenos” y a vigilar que la UNAM continúe siendo un recinto  de “pluralidad ideológica y de libertad, una casa de tolerancia, de respeto a las diferencias y crisol de conocimientos” que defienda su autonomía.

El actual coordinador de la ciencia universitaria, William Lee, quien fuera director del Instituto de Astronomía, se asoma también escudado por ese grupo y la familia Peimbert /Torres, muy cercanos a la ex jefa de gobierno. La tarea fundamental es minar y desprestigiar a la autoridad universitaria. En junio pasado, Amlo amenazó con investigar la Fundación Conde de Valenciana, que brinda servicios médicos oftalmológicos y que es presidida por Graue Wiechers, por presunto lavado de dinero. Quieren reducir a escombros el liderazgo del rector con infundios y dejando una visión de que el doctor Graue es un personaje reducido en quehaceres políticos, pero evitar señalar que en 8 años al frente de la UNAM, Graue logró mantener bajo control  los intereses políticos  exógenos hasta en crisis provocadas e inducidas a través de cobardes encapuchados  y aún a contracorriente colocó a la Casa de Estudios en competencia dentro del ranking mundial.

La Junta de Gobierno ya determinó que con base en las atribuciones que la Legislación le confiere, el próximo 21 de agosto emitirá la Convocatoria para el nombramiento de la persona que asumirá la Rectoría durante el periodo 2023-2027. Debo decir que Graue rechaza rotundamente a la violencia como ejercicio de debate y precisa que durante los últimos ocho años  la UNAM  se consolidó como una de las 100 mejores universidades del mundo (del sitio 160 al 93) e hizo crecer la matricula estudiantil  la en más de 34 mil jóvenes, sin recibir un incremento real al subsidio federal, se crearon seis nuevas escuelas, 18 licenciaturas, una maestría, dos programas de doctorad, 23 especializaciones y la Facultad de Derecho, bajo el mando de Raul Contreras Bustamante se perfiló como la mejor de Iberoamérica (en el rubro de Derecho y Estudios Jurídicos (Law & Legal Studies), en el QS World University Rankings by Subject 2021, que este año evaluó a más de cinco mil instituciones de educación superior), formando a los abogados más comprometidos en un contexto en donde el gobierno ha promovido el debilitamiento del Estado de Derecho. Y esto marca el sello de directores como Raul Contreras que descansan su administración en base a la notoriedad académica, la excelencia académica y el impacto de la investigación. Y eso es lo que merece la UNAM, activos de prestigio, honradez, determinación y defensores de los valores universitarios, si, justamente los que están muy pero muy lejanos a las cañerías de los activistas y políticos sin escrúpulos.

*Conductor del programa VaEnSerio mexiquensetv canal 34,2, izzi 135 y mexiquense radio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *