Shadow

Silencio, primer “enemigo” a combatir en materia de suicidio: Juan Francisco Ceballos

El académico de la UNAM destacó que escuchar, acompañar y fortalecer la educación emocional son herramientas fundamentales para prevenir el suicidio y romper con los estigmas

Por Félix Muñiz

 

 

El silencio, los estigmas y la falta de educación emocional representan algunos de los principales obstáculos para prevenir el suicidio, advirtió Juan Francisco Ceballos Yáñez, académico de la Facultad de Trabajo Social (FacTS) de la UNAM, quien llamó a fortalecer la escucha y el acompañamiento profesional ante situaciones de sufrimiento emocional.

El especialista en comportamiento humano y bienestar comunitario Francisco Ceballos explicó que el suicidio no debe entenderse simplemente como un deseo de morir, sino como una respuesta ante un dolor emocional intenso, cuando la persona percibe que no existen alternativas para enfrentar aquello que le provoca sufrimiento.

Al participar en el programa Vida Cotidiana. Sociedad en Movimiento, coproducido por Radio UNAM y la FacTS, Juan Ceballos Yáñez señaló que se trata de un fenómeno multifactorial y un grave problema de salud pública, en el que intervienen componentes biológicos, individuales, familiares y sociales.

Durante la emisión dedicada a “El suicidio: señales, escucha y acompañamiento oportuno”, indicó que entre los factores que pueden incrementar el riesgo se encuentran experiencias traumáticas, pérdidas significativas, duelos, rupturas amorosas, desempleo, pobreza, exclusión, discriminación y aislamiento.

También destacó factores personales como la dificultad para expresar las emociones y la ausencia de redes de apoyo capaces de brindar contención ante los desafíos de la vida cotidiana. Las dificultades de salud mental pueden estar presentes, aunque forman parte de un conjunto más amplio de circunstancias.

Romper el silencio

El académico subrayó que la vergüenza, la culpa y los prejuicios pueden llevar a las familias a ocultar que uno de sus integrantes murió por suicidio, mientras que los estigmas relacionados con la atención psicológica, social o psiquiátrica pueden impedir que quienes atraviesan una crisis soliciten ayuda.

Frente a ello, consideró fundamental impulsar la educación emocional desde las escuelas y fortalecer la capacitación de docentes, trabajadores sociales y otros actores comunitarios para reconocer señales de riesgo y ofrecer acompañamiento oportuno.

Una conversación, una muestra de afecto o la posibilidad de expresar lo que se siente pueden contribuir a romper el aislamiento.

Ceballos Yáñez recomendó buscar apoyo profesional o canales de contención durante una crisis y, cuando resulte más accesible, expresar las emociones mediante recursos como el dibujo o la escritura para compartirlos con personas de confianza.

La prevención del suicidio, sostuvo, requiere construir entornos donde hablar del dolor sea posible y pedir ayuda deje de ser motivo de vergüenza.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *