El coordinador del PAN en el Senado acusa a Morena, PVEM y PT de generar caos y debilitar la democracia mexicana
Por Félix Muñiz

El coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya Cortés, lanzó una crítica severa contra el llamado Plan B de la Reforma Electoral impulsado por la coalición conformada por Morena, Partido Verde Ecologista de México y Partido del Trabajo. Su diagnóstico fue contundente: “Ya se les hizo bolas el engrudo”.
Antes de la reunión de la Junta de Coordinación Política, el legislador panista Ricardo Anaya sostuvo que la cancelación de sesiones y encuentros técnicos evidencia desorden, falta de acuerdos y una iniciativa mal estructurada.
“Nuestro llamado es muy sencillo: que retiren, de manera definitiva, esa barbaridad de iniciativa”, sentenció.
Desde su perspectiva, el Plan B de la Reforma Electoral no atiende los problemas de fondo que enfrenta la democracia mexicana. Señaló que la propuesta omite el combate frontal al financiamiento ilícito de campañas, particularmente el presunto ingreso de recursos del crimen organizado en procesos electorales. “El verdadero problema es ponerle un alto a los criminales”, afirmó.
También cuestionó la narrativa oficial de austeridad. Según explicó, modificaciones planteadas en el artículo 115 constitucional podrían derivar en un aumento de regidores en más de mil municipios que actualmente tienen menos de siete, lo que —lejos de representar ahorro— implicaría mayores costos para el erario.
Otro de los puntos más controvertidos, dijo, es la redacción sobre la revocación de mandato. Aunque aclaró que el PAN no se opone a esta figura, denunció que la iniciativa establece condiciones inequitativas: permitiría que la presidenta haga campaña mientras la oposición permanecería limitada. “Eso no es democracia, eso es abuso”, enfatizó.
Anaya también pidió escuchar la postura del Instituto Nacional Electoral, cuya presidencia ha advertido sobre la complejidad logística de organizar en 2027 una elección que, además de renovar 17 gubernaturas y miles de cargos locales, incluiría la selección de cientos de jueces y magistrados. A su juicio, forzar ese escenario podría generar confusión y desestabilización.
En medio de tensiones internas dentro de la propia coalición oficialista, el senador panista reconoció a las voces que han expresado reservas frente a la iniciativa. Consideró que esas posturas reflejan sensatez ante una reforma que, en su opinión, “va a causar mucho más daño del que pudiera beneficiar”.
Finalmente, reiteró que el PAN mantendrá una posición firme en defensa de la democracia y aseguró que su partido abrirá sus candidaturas a la ciudadanía, en contraste —dijo— con prácticas de imposición que atribuye al oficialismo. Para Anaya Cortés, el momento exige responsabilidad política y no experimentos que pongan en riesgo la estabilidad electoral del país.
