La oposición sostiene que la detención de Miguel Ángel Solano Ruiz debe conducir hasta todos los niveles de una trama de contrabando de combustibles y no quedarse en un solo eslabón
Por Félix Muñiz

La captura de Miguel Ángel Solano Ruiz, alias “Capitán Sol”, colocó nuevamente el huachicol fiscal en el centro de la disputa política y abrió, para el PAN, una pregunta incómoda al gobierno de Claudia Sheinbaum: ¿hasta dónde llegará la investigación y cuántos responsables serán llamados a cuentas?
El exmarino fue detenido el 2 de octubre en Zapopan, Jalisco, mediante un operativo coordinado por autoridades federales. La Secretaría de Marina informó que tenía una orden de aprehensión por su probable participación en delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos. Investigaciones periodísticas lo ubican como un presunto operador de una red relacionada con los hermanos Farías Laguna y con movimientos de combustible en aduanas.
Para el diputado del PAN, Federico Döring, la detención no debe presentarse como el capítulo final, sino como una posible puerta de entrada para esclarecer toda la estructura. El legislador afirmó que “Capitán Sol” habría sido un vínculo con Andrés Manuel López Beltrán y sostuvo que recibía instrucciones relacionadas con la entrada de embarcaciones. Es un señalamiento político que deberá ser corroborado por la Fiscalía mediante pruebas dentro de la investigación judicial.
La polémica adquiere mayor dimensión porque, desde 2025, la oposición ha señalado públicamente a López Beltrán. Sin embargo, la presidenta Sheinbaum declaró en septiembre que la Fiscalía no le había informado de una investigación contra él y advirtió que un testimonio por sí solo no constituye una prueba.
Döring también atribuyó la captura a presiones de Estados Unidos, aunque el gobierno mexicano ha sostenido que existe cooperación bilateral contra el tráfico ilegal de combustibles, sin aceptar subordinación. De hecho, Sheinbaum informó que México ha solicitado a Estados Unidos la entrega de personas relacionadas con investigaciones de huachicol fiscal.
La diputada federal Paulina Rubio reclamó que la investigación no se limite a elementos de la Marina y pidió revisar posibles responsabilidades en Aduanas y el SAT. El planteamiento apunta al verdadero desafío: reconstruir la cadena completa, identificar quién autorizó, facilitó, encubrió o se benefició de las operaciones y fincar responsabilidades con pruebas.
La captura del “Capitán Sol”, por sí sola, no resuelve el escándalo. Apenas elimina uno de los silencios que rodean una investigación que exige nombres, documentos, rutas del dinero y responsabilidades. Ahí estará la prueba para el gobierno de Sheinbaum: que el expediente llegue hasta donde conduzcan las evidencias, sin importar apellidos ni filiaciones políticas.
