Anabell Ávalos y representantes del sector advierten sobre cierres, empleos en riesgo y afectaciones a madres y padres trabajadores; reclaman mayor financiamiento y diálogo con el IMSS
Por Félix Muñiz

El futuro de las guarderías subrogadas del IMSS vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué ocurre cuando los recursos destinados al cuidado infantil dejan de crecer al ritmo de los costos de operación?
La senadora del PRI, Anabell Ávalos Zempoalteca, y representantes de prestadores del servicio advirtieron que la insuficiencia presupuestal está poniendo en riesgo la continuidad de estas estancias.
Durante una conferencia de prensa en el Senado de la república, la legisladora priista tlaxcalteca Anabell Ávalos sostuvo que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha incrementado en poco más de 40 por ciento los recursos destinados a las guarderías durante los últimos ocho años, mientras que, según su exposición, los costos operativos habrían aumentado alrededor de 200 por ciento.
La senadora priista Ávalos Zempoalteca afirmó que esta situación podría traducirse en cierres o reducción de capacidades, con consecuencias para niñas y niños, madres y padres trabajadores y miles de personas empleadas en las estancias. También cuestionó que existan recursos que, desde su perspectiva, podrían destinarse a fortalecer el servicio.
Elías Leonardo Dajer Fará, dirigente nacional de las Guarderías Subrogadas del IMSS, aseguró que existen 90 mil millones de pesos en reservas que deberían utilizarse para atender las necesidades del sistema. También señaló que los prestadores deberán decidir antes del 31 de diciembre si renuevan sus contratos por otros tres años y advirtió sobre el riesgo de que cientos de establecimientos dejen de operar si no existe un acuerdo.
Más allá de la disputa partidista, el problema plantea una dimensión social que difícilmente puede resolverse únicamente con acusaciones cruzadas. Una guardería no es sólo un contrato entre el IMSS y un prestador: representa para muchas familias una condición para que madres y padres puedan trabajar y, al mismo tiempo, un espacio de cuidado y desarrollo para la infancia.
Ávalos recordó que el 2 de abril de 2025 presentó una iniciativa para reformar la Ley del IMSS y garantizar la sostenibilidad financiera de las guarderías, mediante un incremento en la cuota mensual que reciben y un mecanismo de actualización anual vinculado con los costos laborales.
El reclamo, por tanto, trasciende la confrontación política: requiere transparentar cuánto dinero existe, cuánto se destina efectivamente al servicio, cuál es el costo real de operación y cuántas guarderías enfrentan problemas financieros.
Si el sistema está en riesgo, la respuesta no puede llegar cuando los contratos estén venciendo. El tiempo señalado por los prestadores obliga a que el IMSS, el Legislativo y los responsables de las guarderías abran un diálogo con cifras sobre la mesa. En materia de cuidado infantil, los ahorros presupuestales también tienen costos sociales que deben ser medidos.
