Afirma que la seguridad y la protección del patrimonio de las familias deben mantenerse al margen de las disputas partidistas, sin dejar de lado la rendición de cuentas y la evaluación de resultados
Por Félix Muñiz

Tras la comparecencia de Omar García Harfuch ante la Junta de Coordinación Política del Senado, su presidente Ignacio Mier Velazco, sostuvo que la seguridad de las familias y su patrimonio debe asumirse como una responsabilidad del Estado mexicano, más allá de las diferencias partidistas.
El coordinador de los senadores de Morena Ignacio Mier afirmó que existe unanimidad entre los grupos parlamentarios sobre el rumbo de México en materia de seguridad, luego de la comparecencia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, ante la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, con motivo del Segundo Informe de Gobierno.
El legislador de Morena por el Estado de Puebla Ignacio Mier sostuvo que la seguridad de las y los mexicanos, así como la protección de su patrimonio, no debe convertirse en instrumento de confrontación política ni partidista, al considerar que se trata de una obligación fundamental del Estado mexicano.
El posicionamiento busca colocar la seguridad pública por encima de las disputas entre partidos, aunque también abre una discusión necesaria: reconocer que la protección ciudadana es una responsabilidad compartida no significa renunciar al debate sobre los resultados, las deficiencias y los desafíos que persisten en el país.
Durante su intervención, el legislador destacó que la comparecencia se desarrolló en el marco de la rendición de cuentas y aseguró que García Harfuch expuso información puntual y mostró conocimiento de los temas abordados, en concordancia con la Estrategia Nacional de Seguridad Pública aprobada por el propio Senado.
También agradeció la disposición del funcionario para escuchar las propuestas formuladas por los distintos grupos parlamentarios, en una sesión que, según expresó, permitió abordar la seguridad como una obligación primaria de cualquier Estado.
Sin embargo, la unanimidad política sobre el rumbo de la estrategia no debe confundirse con una evaluación definitiva de su eficacia. La seguridad pública exige algo más que coincidencias legislativas: requiere resultados verificables, transparencia en las cifras, evaluación permanente y respuestas concretas frente a los delitos que afectan la vida cotidiana de las familias.
Evitar la politización no puede significar limitar la crítica ni descalificar las preguntas incómodas. Por el contrario, una política de seguridad sólida necesita que el gobierno explique sus avances, reconozca sus pendientes y permita que el Poder Legislativo ejerza su función de vigilancia con independencia.
La comparecencia de García Harfuch representa, en ese sentido, un espacio institucional para revisar las acciones del Ejecutivo y contrastarlas con las preocupaciones ciudadanas. La colaboración entre fuerzas políticas puede fortalecer esa tarea, siempre que no sustituya la exigencia de rendición de cuentas.
Mier insistió en que la protección de las personas y sus bienes debe mantenerse al margen de los intereses partidistas. El reto, no obstante, consiste en traducir esa coincidencia en políticas eficaces y resultados sostenibles.
Porque si la seguridad es responsabilidad del Estado mexicano, la obligación de demostrar avances también lo es. La confianza ciudadana no se construye únicamente con consensos políticos, sino con hechos que puedan comprobarse en las calles y en la vida diaria de la población.
